febrero 25, 2024
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04

Sep

Amor, sexo, drogas y oxitocina

Todos nos hemos enamorado al menos una vez. Con el alma y con el cuerpo hemos experimentado pasión, hastío, ilusión… y tal vez dolor. Sin embargo, en un futuro existirán fármacos que nos ayudarán a elegir mejor la pareja; y en caso de que no nos vaya bien, a “desenamorarnos” de quien no nos conviene.

Un artículo publicado en la revista Nature hace mención de investigaciones que buscan explicar los diferentes estados mentales del amor a través de una cadena de procesos bioquímicos. Incluso, intentan demostrar que existen variables genéticas que confieren a algunas personas una mayor capacidad de amar y de formar vínculos y a otras las confinan al rincón de las “malas parejas”.

Desde hace algunos años, la hormona llamada oxitocina ha demostrado ser el principal factor de la formación de vínculos entre madre e hijo. En palabras del doctor Larry J. Young, responsable de la investigación, ésta también es liberada durante el coito y actúa sobre los mismos neurotransmisores dependientes de dopamina, donde drogas tales como la nicotina, la cocaína y la heroína provocan en las personas las sensaciones de euforia y adicción. Así es que, en lugar de estar enamorados, nos encontramos bajo los efectos de una droga. En Australia se están llevando a cabo investigaciones para determinar si la aplicación de aerosoles de oxitocina podría ayudar en la vida amorosa de una pareja en crisis.

La pregunta está en el aire: si comprendemos esto, ¿nos ayudará a disfrutar más del amor?

Sabido es que en el proceso amoroso existen también factores psicológicos, sociológicos, evolutivos y religiosos. De no ser así, ¿de qué manera se explicarían el amor materno, filial, fraternal, a Dios (como quiera que se le conciba), a la patria, al fútbol, a las mascotas y a la naturaleza?… Incluso hay quien ama a su deportivo descapotable. Por lo tanto, cuando disfrutemos de buenos momentos con los seres a los que amamos: la familia, los amigos, la pareja o el perro, dará lo mismo decirles “te amo con todo el corazón” que “te amo con toda mi oxitocina”. Lo más importante será sentirlo desde dentro.

Fuente: Informe 21

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