Algunas integrantes de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo -todas mayores de 90 años- acompañaron la marcha desde un bus.
Decenas de miles de argentinos y argentinas volvieron a marchar hasta la Plaza de Mayo al cumplirse este jueves 46 años del golpe de Estado que instaló una dictadura responsable de decenas de miles de desapariciones, exilios y ejecuciones en centros clandestinos.
Con el grito de «¡30.000 detenido-desaparecidos! ¡presentes!», cerró el acto Taty Almeida, de la organización Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, tras advertir que «no vamos a permitir que se dañe la democracia, desde que se recuperó (en 1983) este pueblo la cuida para siempre».
En un clima de celebración por volver a las calles de la capital argentina tras la pandemia del COVID-19, que impidió que se realizara esta emblemática marcha en 2020 y 2021, los grupos de manifestantes reclamaron «memoria, verdad y justicia». Esas tres palabras se repetían en numerosos tapabocas intervenidos, mientras otros tenían escrito «Son 30.000» y «Nunca Más».
Algunas integrantes de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, todas mayores de 90 años, acompañaron la marcha desde un bus, mientras en las calles se desplegaba una enorme bandera de más de 200 metros con fotos de los rostros de las personas desaparecidas llevada por familiares y activistas.