El periodista deportivo de Clarín de Buenos Aires, Julio Chiappetta, hace pebre a la selección de su país y cuestiona el arbitraje del brasileño Sando Ricci con una columna titulada “Las ayudas arbitralesque la Selewcción (argentina) no deberúa necesitar”:
La Argentina no necesita ir al Mundial de Rusia 2018 con “ayudín”. Sandro Ricci, el árbitro brasileño, fue “el mejor” hombre de la Selección. ¿Que Bauza no lo puso en el equipo? Eso es sólo una anécdota. El juez categoría FIFA desde 2011 inclinó la cancha hacia el arco de Claudio Bravo. Y fue decisivo en dos jugadas determinantes: 1) A los 10 minutos llovió un centro en el área argentina. Charles Aranguiz no llegó a peinar la pelota. Y José Pedro Fuenzalida apareció solo frente a un Romero que tapó de manera magnífica en primera instancia, pero dio rebote, la pelota pegó en Mas y el jugador que pasó por Boca la empujó adentro del arco. Era gol de Chile. Lo señaló el juez de línea número uno (Marcelo Vangasse). Y Ricci lo anuló. Error grave del asistente con complicidad del juez principal.
Pelotazo de Mascherano al área chilena. Fuenzalida y Di María chocan. Penal para Argentina. ¿Penal? No hubo falta arriba ni tampoco abajo. Messi casi no tomó carrera, como el domingo en Barcelona, y cruzó el zurdazo a la izquierda de Bravo (su ex compañero en el equipo catalán; hoy haciendo banco en el Manchester City de Pep Guardiola), quien se fue para el otro lado.
Después sacó siete tarjetas amarillas. A cuatro argentinos que no jugarán en La Paz frente a Bolivia: Otamendi, Mascherano, Biglia e Higuaín. Y a tres chilenos: Aranguiz, Fuenzalida y Hernández. Hubiera podido extender la lista sin problemas. En uno y en otro equipo.
Ninguno de las dos selecciones había perdido siendo dirigida por Ricci. Argentina, con el de anoche, ganó 3 partidos y empató 1. Los anteriores habían sido Perú 2-Argentina 2 en Lima, el año pasado, por las Eliminatorias. Además de Argentina 6-Paraguay 1 y Argentina 1-Uruguay 0 en la Copa América 2015.
Precisamente, la última vez que dirigió a La Roja protagonizó una de las polémicas más grandes de aquella Copa América disputada en Chile. Expulsó a Edinson Cavani por un golpe a Gonzalo Jara, pero no vio que el chileno le había metido el dedo en la cola al goleador uruguayo. Chile ganó esa vez 1 a 0. El otro partido también fue victoria: 3-0 a Venezuela. La de anoche fue la primera derrota de los chilenos dirigidos por el brasileño.