junio 24, 2024
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27

Ago

La Cámara de Diputados escenario del Chile dividido | Nelson Mondaca I.

Nelson Mondaca columna
Nelson C. Mondaca Ijalba nmonijalba@gmail.com

Esta semana para mí fue de aquellas que no se olvidan rápidamente.  Falleció mi hermano mayor, Carlos (Q.E.P.D.), quien fuera mi verdadero faro, mi mejor amigo.  Estuvo siempre a mi lado, lejos o cerca.   Le estaré muy agradecido a su esposa, Amelia. Hago extensivo este reconocimiento también a su familia, Rodríguez Mondaca.  Muchas gracias a todas las entrañables amistades que nos acompañaron en estos momentos difíciles.

Dicho lo anterior, me esforzaré de volver a cierta normalidad para ordenar la presente columna. Comienzo por el tributo que realizaron los Diputados/as, de Chile Vamos y los Republicanos, en función de conmemorar el Proyecto de Acuerdo que declaraba al Gobierno del Presidente Salvador Allende, inconstitucional.  Este escenario político se vivió el pasado martes 22 de Agosto.

Un verdadero circo que levantó la derecha más fanática y sediciosa de nuestro poder legislativo.  Que alguien quiera homenajear a quienes fueron contrarios a las políticas revolucionarias del Gobierno de Salvador Allende, me parece que, en democracia, si algún sector desea hacer un alto a sus actividades, pueden hacerlo.   Tienen ese derecho.  

Pero otra cosa muy distinta, es aprovechar este espacio para correr la cortina del derecho Constitucional, y desde una postura falsa propicie un homenaje inmerecido a una nefasta postura política de la oposición de aquel período.    Primero, se precisa aclarar que un Proyecto de Acuerdo, no tiene ningún valor Constitucional, ya que representa solamente una intención y/o una voluntad política.  Pues para que tenga su verdadero valor intrínseco, se necesita que, en una sesión especial, se efectuara y se llevara adelante la correspondiente votación, donde, a lo menos tiene que contar con los tres tercios de los parlamentarios en ejercicio.

Es cierto, la oposición de la época, tenía una mayoría relativa, sin embargo, no contaba con la votación necesaria para mantener a pie firme su “proyecto de acuerdo” y obtener la aprobación requerida.  No fue así.    Esta es la primera verdad legal que no se puede ignorar.

Entonces, qué sentido tiene dar realce a una declaración política circunstancial de la derecha golpista, en estos momentos en que Chile necesita aprender de las lecciones de la ruptura democrática, cuando próximamente se cumplen 50 años del golpe militar.

Este circo político de la derecha, no hace más que abrir las heridas del pasado y se coloca en el lado de la sedición, poniendo de manifiesto un Chile fuertemente dividido.   No es menor resaltar que, hubo grandes militares profesionales y constitucionalistas leales al Gobierno, miembros de las fuerzas armadas que no estaban por ser aliados del imperialismo norteamericano; ésta doctrina finalmente se conoció institucionalmente como la doctrina “René Schneider”.

Pero, lo que más llama poderosamente la atención, de este pseudo homenaje impulsado como en forma desesperada por los Republicanos y donde Chile Vamos, no se queda atrás.  Se disputan la supremacía de la extrema derecha.      Pero una cuestión estratégica, hoy por hoy, no existe el patrocinio de la CIA., y del Departamento de Estado, no cuentan con los miles de millones de dólares para coimear Diputados, otros activos políticos, militares y a destacados personajes del mundo gremial y profesional.  (Mis Memorias Kissinger. Un otoño de Crisis: Chile. Pág. 455/475)    Así, en este panorama político totalmente diferente, los partidos conservadores de derecha, deben ganar la confianza directamente de los sectores oligárquicos y monopólicos para mantener las actuales estructuras administrativas, políticas y económicas del Estado.

Chile Vamos y Evópolis, deben correr sus emblemas fundacionales hacia la extrema derecha que lidera por ahora, el partido Republicano.  De lo contrario, quedan fuera del financiamiento para sus campañas y quedan fuera del poder político.    ¡Qué triste!

Poner en la misma altura legal a un “proyecto de acuerdo” con una formal “acusación Constitucional”, según lo pienso, es de muy mala leche.   Se confunde perversamente a la opinión pública y se tergiversan las realidades.  Se olvidan las transparencias y surge el “negacionismo”.

Nadie puede ocultar y pasar por alto la intervención norteamericana en nuestro país.   Lo cual, tiene sus raíces en el período de la guerra fría.      Asimismo, la experiencia política de Chile, era un ejemplo cívico que no podía repetirse en nuestro continente.  Salvador Allende era un claro y directo peligro para los intereses de la denominación de USA, en Sudamérica.            

Llegar a un Estado socialista por medio de las urnas, era todo lo contrario de las teorías revolucionarias, que propiciaban la rebelión e insurrección armada como único medio de victoria del proletariado.

Lo más trágico y censurable, que no tiene perdón de Dios, fueron las violaciones a los derechos humanos cometidos por agentes del Estado.  Aquí actuaron como si fueran los verdaderos verdugos y criminales de guerra, semejantes al poder de Hitler.   La dictadura se mantuvo por 17 años en el gobierno, donde impuso el miedo, el terror y las brutalidades más indecibles del abuso de poder.   Al respecto, tengo que decirles, que en Zofri, tuve varios encuentros con grandes empresarios iquiqueños, que nunca negaron ser opositores al gobierno de Allende, por lo mismo apoyaban a la derecha de la época; pero en su fuero más íntimo, nunca compartieron las violaciones a los derechos humanos propulsadas por Pinochet. 

Por otra parte, fue el mismo Presidente Allende que dos días después, es decir, el 24 de agosto del 73, quien respondió al Acuerdo político de la derecha del 22 de agosto de ese año. Dice Allende, “Anteayer la mayoría de la Cámara de Diputados, al silenciar toda condena al terrorismo imperante, en el hecho lo ampara y lo acepta.   Con ello, facilitan la sedición de los que quisieron inmolar a los trabajadores que bregan por su libertad económica y políticas plenas.   Por ello me es posible acusar a la oposición de querer impedir el desarrollo histórico de nuestra legalidad democrática, elevándola a un nivel más auténtico y alto…” Textos de Salvador Allende, pág. 536. Biblioteca Clodomiro Almeyda (P.S.) Biblioteca Congreso Nacional.

Entonces, debemos aprender del pasado no para sacar provecho de mezquinos intereses partidarios. No distorsionemos la historia.   Sí alguien quiere perjudicar al Presidente Boric, pues se equivocan sí lo hacen no reconociendo sus propios errores en la marcha del país.

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