junio 18, 2024
inicionoticiasactualidadcultura popdeportesempresasopiniónpolíticatierra de campeonesalta suciedad

10

Ago

La “Rompía del alba”, la parte de la fiesta del “Lolo” que gusta a la iglesia

La algarabía se mezcla con el cariño a San Lorenzo, patrono de los “curaos”, del gay, los patos malos, las bailarinas y bailarines que ya no están con sus trajes, sino con ropa deportiva. Todos bailan y gritan su cariño al “Lolo”.

JCN

Uno de los puntos menos conocidos a través de los medios y que podría sonrojar a la iglesia católica, es la llamada “rompía del alba”, a las siete de la mañana, donde la gente común y corriente recorre las calles del poblado con alegría y en algunos casos “arriba de la pelota”. Una muchedumbre unida por el cariño al “Lolo”, bajo la dirección del báculo de Mario Copaiba.

rompia 5

Esta historia comienza tres horas antes, en la plaza del poblado de San Lorenzo, cuando los bailes religiosos inician un breve descanso. A las 4 de la mañana un grupo de músicos de diferentes bandas, comienza a tocar los primeros acordes de la canción del grupo argentino Los Sultanes, “Estoy Saliendo con un Chabón”. Un grito de la multitud que está en la explanada termina con el breve silencio de la madrugada.

A los tres músicos se unen varios y ahora interpretan “Cariñito”, que la multitud baila y corea: “Lloro por quererte, por amarte y por desearte, lloro por quererte, por amarte y por desearte, Ay cariño, ay mi vida nunca, pero nunca, me abandones cariñito. Nunca, pero nunca me abandones cariñito…”.

AMANECIDA

A esa hora los peregrinos en la plaza beben, cervezas, pisco, ron y vino. La algarabía se mezcla con el cariño a San Lorenzo, patrono de los “curaos”, del gay, los patos malos, las bailarinas y bailarines que ya no están con sus trajes, sino con ropa deportiva. Todos bailan y gritan su cariño al “Lolo”.

“¿A quién vamos a pasear?”, grita Copaiba a la multitud que responde “¡A San Lorenzo!”. “¿A quién vamos a pasear?”, replica Copaiba, para recibir como respuesta “¡A San Lorenzo!”.

rompia 3

La fría madrugada en la Quebrada de Tarapacá pasó por alto en el lugar. Los peregrinos ríen bailan, algunos se reencuentran después de un año esperando venir al poblado. Por unas horas somos borrachos, homosexuales, patos malos, hijas e hijos de vecino, nadie discrimina, todos son hermanos y hermanas en el cariño al “Lolo”.

Este ambiente es una bofetada a los conservadores que insisten que la festividad tenga “ley seca”. Si bien la mayoría los asistentes está bebiendo, no hay violencia entre los peregrinos que expresan su alegría bailando y cantando.

Las primeras luces de la amanecida dejan al descubierto las líneas de los cerros, que están a este del poblado de San Lorenzo. Se detiene por un momento la música, que ya a esta hora tiene muchos músicos y es una orquesta que sería la envidia de cualquier baile religioso.

Los sonidos de las campanas anuncian que ya van a ser la siete de la mañana. La música y los ritmos se silencian y la multitud se acerca al frontis de la iglesia. En un escenario, donde la noche anterior el Obispo encabezó la misa de vísperas, está Mario Copaiba mirando cómo se acercan los peregrinos para participar en la “rompía del alba”.

ROMPIA

“¿A quién vamos a pasear?”, grita Copaiba a la multitud que responde “¡A San Lorenzo!”. “¿A quién vamos a pasear?”, replica Copaiba, para recibir como respuesta “¡A San Lorenzo!”. Lo claro, es que hace años la iglesia no permite que en la “rompía del alba” se lleve la imagen de San Lorenzo. Ahora solo va delante la multitud el estandarte de la agrupación “Rompida del alba”, bajo la mirada severa de algunos representantes de la iglesia, que tratan de apaciguar los ánimos de las casi tres mil almas que van por las calles. Trabajo que no consiguen, ya que peregrinos, jóvenes, estudiantes, transportistas, jefas de hogar no se guardan sus sentimientos y emociones.

Durante el recorrido Mario Copaiba se sube a los techos de las casas para arengar a la gente

“¿A quién venimos a ver?”, la gente salta y baila para responder “¡A San Lorenzo!”. Los vecinos salen a las calles a saludar a la marcha. Copaiba repite es grito varias veces y agita su báculo que tiene los colores del santo patrono de la Quebrada de Tarapacá, rojo y amarillo.

Uno de los puntos menos conocidos a través de los medios y que podría sonrojar a la iglesia católica, es la llamada “rompía del alba”

COPAIBA

rompia 4

Copaiba viste una polera con los colores del “Lolo”, en ella está escrito “ex oficina Victoria”, donde comenzó a trabajar muy joven, pero el cierre de los trabajos en 1979, lo llevó a convertirse en hombre de mar. La marcha pasa por el retén de Carabineros y comienzan a gritar “el que no salta es paco”. Ríen y por unos segundos tienen en sus manos a la fuerza pública. Esta es casi una tradición que los uniformados respetan y observan desde lejos.

“Tay hueón que nos van a hacer algo. Tendrían que llevamos presos a todos, somos más de tres mil”, comenta un peregrino mientras alza un vaso con bebida. El grupo avanza por las calles del poblado para llegar a la Plaza, frente a la iglesia del pueblo.

En el lugar mientras Copaiba, casi sin voz, grita por última vez el objetivo de la presencia en el lugar cada 10 agosto, los borrachos, los Gay, las jóvenes se toman selfies con la iglesia de fondo, los iquiqueños, los habitantes del norte presente se despiden hasta el próximo año para saludar al “Lolo”. En breve minutos la plaza queda casi sin público. Por los parlantes de la iglesia, el diacono llama a misa.

Comentarios

Deja el primer comentario

ingreso de usuario

Google reCaptcha: Clave del sitio no válida.