lunes - 10/05/2021

¡Los momentos inmemorables de Pedro Henríquez! (Columna de Nelson Mondaca I.)

¡Los momentos inmemorables de Pedro Henríquez! (Columna de Nelson Mondaca I.)

NELSON MONDACA I.


Nelson Mondaca columna
Nelson C. Mondaca Ijalba
nmonijalba@gmail.com

El reloj marcaba el paso de las horas que me aproximaba al nuevo año, 2021. En horas de la tarde del día 31 de diciembre, recibí una triste noticia. En verdad que ese tipo de noticia te hace cambiar de ánimo y dentro de todo lo malo de este año. Esta información no podía ser peor. Sí, cuando uno se disponía a recibir el nuevo año dentro de nuestros limitados medios, me lastima el corazón la muerte de don Pedro Henríquez Schafer.

Tenía pensado escribir acerca de algunos acontecimientos más notables que ocurrieron este año. Mis ideas y pensamientos giraban en torno a un balance de las cosas más importantes que ocurrieron este fatídico año 2020. Pero, estas nociones de hacer un breve relato, solamente quedarían en el imaginario de la pandemia y su coronario de muertes en el país, del plebiscito por una nueva Constitución, de las altas tasas desempleo, la pérdida de derechos laborales, del histórico retiro del 10% de los fondos previsionales, la crisis social y política de nuestra institucionalidad, en mi opinión, todas eran materias suficientes de ocupar un lugar en el anuario del Chile de los días del año 2020.

Sin embargo, las ideas primarias de la presente columna, se ordenaron de manera diferente. Retengo muy bien algunos encuentros y reuniones personales que sostuve con Pedro Henríquez, cuando fue el principal dirigente de la Asociación de Usuarios de Zofri (AUZ), por la década de los 90, del siglo pasado. El retorno a la democracia abrió las puertas para el término de la Junta de Administración y Vigilancia de Zofri, la modernización competitiva del Centro Comercial con las cadenas del retail nacional, un nuevo Reglamento Interno de Zofri con participación de los Usuarios en sistema Tarifario, mayores beneficios para los trabajadores/as de Módulos y Galpones, fueron instancias donde estuvo presente con destacada labor gremial. Fueron instancias y momentos inmemorables de aquellos tiempos, junto a Hugo Macchiavello Z., y otros dirigentes de la historia de Zofri.

La última vez, que lo vi, fue a comienzos del año pasado en los pasillos del Centro Comercial de Zofri, entrecruzamos un saludo amistoso y nos detuvimos por breves momentos para hablar de nuestra salud y del quehacer regional. Después, cada uno siguió su camino. Creo que fue un grato encuentro entre viejos conocidos.

Ahora en medio del luto, es reconfortante conocer personas con los dones de la empatía, que más allá de diferencias ideológicas, que estando en mayor poder dirigencial y en plenitud profesional, el tratamiento que dio a las relaciones humanas, produce alivio y efectos de sincera cooperación. Para dar lo máximo no puedes olvidar que nada ha sido fácil en la vida. No hay nada tan grande como los valores humanos que cada minuto proporcionan quienes cumplen tareas al servicio del bien y los intereses de sus organismos sociales; en este caso como presidente. Hay quienes sobresalen y sus vidas son verdaderos ejemplos que no se pueden olvidar, estas personalidades son imperecederas.

Los límites a esos valores morales y cívicos, los pone cada persona, según su educación, experiencias, ambiciones y entrega ciudadana. A nuestra sociedad le viene muy bien recuperar estas conductas olvidadas por el apego al arribismo y al sentir del individualismo. Se puede perder de vista fácilmente el verdadero servicio social, cuando se tiene acceso a la toma de decisiones por la gente y sin participación de los trabajadores/as. De tal manera que, reviste una importancia fundamental, cuando se cumplen las premisas que guiaron a Pedro Henríquez S.

Esta trágica noticia, que se recibe en forma inesperada significa una gran pérdida para el mundo gremial de nuestra ciudad. Desde, los años que lo conocí nuestra Zofri, ha renovado sus estructuras, los usuarios también son otros y se han renovado, los negocios no son los mismos. Nosotros, también hemos cambiado. Sea como sea, el paso del tiempo, pese a estar en responsabilidades diferentes, el mismo paso del tiempo nos unió y nuestras relaciones fueron más fructíferas. Redescubriendo que en la conducción por una mejor Zona Franca y en contra del centralismo, bien se establecían prioridades al galope del progreso de nuestra ciudad. Cada cual desde su impronta social.

Ahora, sólo me resta expresar brevemente mi sentido pésame a la familia de Pedro Henríquez S., a todos sus amigos más cercanos y en general a quienes lo conocieron. En estos tristes momentos de dolor, puedo decirles, que la figura y personalidad de él, estará siempre presente en nuestras almas. En lo personal, Pedro Henríquez S., forjó su temple ciudadano con lo mejor de nuestra sociedad. Ha pasado del umbral de la vida hacia la eternidad, que tarde o temprano, es y será nuestro inexorable destino. La huella de un hombre, a mi juicio, ejemplar es la que seguirá viva entre nosotros. Se impregna en la luz de cada amanecer y las estrellas que iluminan nuestros cielos en el anocher… No puedo evitar escribir lo que en forma natural, amigos lectores y lectoras, en verdad siento.

Compartir
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on telegram
Telegram
Share on whatsapp
WhatsApp
Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Contacto

24/7

Formulario de Contacto

Ingreso de usuario

Recuerde que debe estar inscrito por el Administrador para poder ingresar.

Inscribete al Newslatters

Mantente informado con las noticias, notas y opiniones de El Sol de Iquique. No esperes más ¡INSCRIBETE!