Este 13 de agosto se rinde homenaje a uno de los platos más queridos por los chilenos: la chorrillana. Papas fritas, cebolla caramelizada, huevos, carne bien sabrosa y embutidos con carácter… todo junto en una fuente que invita a compartir y repetir.
La chorrillana es de esas comidas que no se disfrutan en solitario. Es para la mesa larga, la conversa buena y el hambre feroz. Y si la vas a preparar en casa, el secreto está en elegir cortes de carne que aguanten el fuego y embutidos que aporten sabor y textura.
Desde Doña Carne nos envían sus mejores tips para que la chorrillana quede de lujo:
“La Posta Negra es ideal: firme, jugosa y se mantiene entera al saltearla”, cuenta Álvaro Martínez, Gerente Comercial de Doña Carne.
“Y si prefieres algo más blando, la Posta Rosada es perfecta: se cocina rápido, es jugosa y se lleva bien con los embutidos”.
¿Y qué pasa con las longanizas y butifarras? Según Martínez, son clave:
“Tienen ese sabor intenso, un toque ahumado y una textura crocante que eleva el plato al siguiente nivel”.
Receta de Chorrillana Casera (para 4 a 5 personas)
Ingredientes:
- 4 tazas de papas fritas (congeladas o frescas)
- 500 g de carne (Posta Negra o Rosada)
- 400 g de embutidos (longanizas y butifarras)
- 1 cebolla grande en juliana
- 1 cucharada de azúcar
- 3 huevos
- Aceite para freír
- Sal y pimienta
- Ají o salsa picante (opcional)
Preparación:
- Fríe las papas hasta que estén doradas y crujientes.
- Saltea la cebolla con azúcar hasta que se caramelice.
- Dora los embutidos hasta que estén crocantes.
- Cocina la carne en trozos, salpimentando al gusto.
- Fríe los huevos con la yema blandita.
- Arma el plato: papas abajo, luego carne, embutidos, cebolla y los huevos encima. ¡Ají al gusto y a disfrutar!
Durante esta semana, Doña Carne tiene ofertas especiales en Posta Negra y Rosada en todas sus sucursales. También puedes pedir con despacho en Santiago a través de su web.
Breve historia de la chorrillana
La chorrillana nació en Valparaíso. Se dice que fue inventada en el tradicional J. Cruz, como una forma de alimentar a varios comensales con ingredientes simples y contundentes. Con el tiempo, se volvió un clásico nacional, presente en bares, picadas y cocinas de todo Chile. Su espíritu sigue siendo el mismo: comida para compartir, sin pretensiones, pero con mucho sabor.













