PERICOTE
En este último día de septiembre, cuando las lucas andan escasas y “Gardel” de seguro cantará este viernes 2 de octubre, te dejamos una receta bien republicana (na’ que ver con la política) para quitar la sed y pasar un buen rato con la pareja o con los amigos. Barata y fácil de hacer, ideal cuando hay que estirar el presupuesto.
Varios ingredientes suelen estar en oferta en los supermercados, así que no hay que romper el chanchito.
Ingredientes
*1 botella (750 ml) de vino blanco bien frío (la marca da lo mismo).
• 500 gramos de frutillas frescas, picadas en rodajas o cubitos.
• 3 a 4 cucharadas de azúcar (si quieres usar endulzante, es bajo tu responsabilidad).
• Hielo, harto hielo.
Antes de entrar a picar, un dato: según los entendidos en copetes, este trago nació en Argentina y Uruguay, donde se le llama Clericó, que viene del inglés Claret Cup. En buen chileno, un ponche con vino clarete, azúcar y frutas. Nada del otro mundo, pero bien refrescante.
Manos a la obra: Pon las frutillas picadas en el fondo de un jarro grandecito y espolvorea el azúcar encima. Revuelve con cariño y déjalas reposar a temperatura ambiente unos 30 minutos. Este paso es clave para que las frutillas suelten su almíbar natural ¿qué más sano?
Después, agrega una buena cantidad de hielo para que el trago quede heladito desde el primer sorbo.
Échale la botella completa de vino blanco frío. Revuelve con una cuchara larga para disolver cualquier resto de azúcar que haya quedado abajo.
Y listo. Salud.













