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Estados Unidos e Irán acordaron un alto el fuego de dos semanas en una jornada marcada por la tensión y por un ultimátum que estuvo a minutos de cumplirse. El anuncio se realizó apenas 90 minutos antes del plazo fijado por el presidente estadounidense Donald Trump para que Irán reabriera el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más sensibles del planeta.
De acuerdo con información publicada por Bloomberg Línea y replicada por Euronews, el acuerdo contempla la reapertura inmediata del estrecho y la suspensión temporal de los bombardeos estadounidenses. La tregua, que tendrá una duración inicial de dos semanas, fue facilitada por la mediación de Pakistán, que convocó a delegaciones de ambos países en Islamabad.
El ultimátum de Washington había elevado el riesgo de una escalada mayor en un conflicto que ya llevaba semanas afectando la estabilidad regional y los mercados energéticos. Según Bloomberg, la advertencia de Trump incluía la posibilidad de ataques “devastadores” contra infraestructura civil iraní si Teherán no garantizaba el tránsito seguro por Ormuz.
Tras el anuncio del alto el fuego, el precio del petróleo registró una caída inmediata, ubicándose por debajo de los 100 dólares el barril, un reflejo de la expectativa de alivio en la tensión marítima y militar. Israel, que inicialmente había señalado que no se sumaría a la tregua, terminó aceptando el acuerdo bajo condiciones propias.
Aunque el pacto reduce la presión inmediata, analistas citados por Euronews advierten que la tregua es frágil y depende de que ambas partes cumplan estrictamente los compromisos operativos en el estrecho. La reapertura segura de la vía marítima será monitoreada por observadores internacionales y por las propias fuerzas navales de la región.













