El Gobierno argentino decidió cerrar por completo el ingreso de los periodistas acreditados a la Casa Rosada, una medida que sorprendió incluso a reporteros con décadas de cobertura política. Desde hoy, nadie de la prensa puede entrar: se bloquearon las huellas dactilares, se suspendieron las acreditaciones y todo quedó supeditado a una investigación judicial.
La decisión llega en medio de dos frentes abiertos: una denuncia por presunta “infiltración rusa” en medios y una causa penal contra dos periodistas del canal TN, acusados de grabar imágenes en zonas internas del palacio de gobierno. Con eso sobre la mesa, la Casa Militar optó por cortar el acceso hasta nuevo aviso.
Mientras todo esto ocurría, el Presidente Javier Milei —que estaba de viaje— reaccionó desde su cuenta de X con un mensaje que encendió aún más la polémica. Escribió: “BASURAS REPUGNANTES. Me encantaría ver a esas basuras inmundas que portan credencial de periodistas (95%) que salgan a defender lo que hicieron estos dos delincuentes. Espero que esto llegue hasta los máximos responsables. CIAO!”
El tono no sorprendió a quienes siguen su actividad en redes, pero sí marcó un nuevo capítulo en la tensión entre el Gobierno y la prensa. Mientras tanto, los periodistas que cubren la actividad presidencial quedaron trabajando desde la calle, cafeterías cercanas o donde encuentren señal, a la espera de que la justicia avance y se defina si podrán volver a entrar.













