La NASA volvió a colocar a Chile en el mapa… pero esta vez, en el mapa de Marte. El equipo del rover Curiosity bautizó un pequeño cráter del planeta rojo con el nombre de Antofagasta, un reconocimiento directo al desierto más árido del mundo y a décadas de investigación científica realizada en la zona.
El cráter, de unos 10 metros de diámetro, fue detectado por el rover mientras avanzaba por el cráter Gale. Tiene un borde bien marcado y un interior cubierto de arena oscura, lo que llamó la atención del equipo científico. Como ya es tradición, la NASA usa nombres de lugares de la Tierra para identificar accidentes geográficos que estudia en Marte, y esta vez le tocó a la región que más se parece al planeta rojo.
No es casualidad: el desierto de Atacama es considerado uno de los mejores análogos marcianos del mundo. Allí se han hecho estudios de astrobiología, búsqueda de microorganismos y análisis de suelos extremadamente secos, trabajos que han servido como referencia para misiones espaciales. Por eso, el nombre cayó de cajón.
Curiosity tomó imágenes detalladas y realizó análisis químicos del sector, donde encontró estructuras tipo “escamas” o polígonos de desecación, señales que podrían apuntar a antiguos ciclos de humedad en Marte. Aunque el rover no perforó el cráter por riesgo de quedar atrapado, el sitio ya se convirtió en uno de los puntos más comentados de su recorrido reciente.
Investigadores destacaron que el nombre reconoce el aporte de Antofagasta y del norte de Chile a la exploración espacial, especialmente en estudios que buscan entender si Marte pudo haber tenido condiciones habitables.













