El pasado 23 de mayo fue publicada en el Diario Oficial la Ley 21.817, la modificación más reciente a la Ley 20.000. La norma endurece las penas para el tráfico de estupefacientes, penaliza con mayor severidad las drogas alteradas y suma nuevas circunstancias agravantes al delito, sin importar la cantidad decomisada.
Este cambio legal fue analizado en el espacio Los Desinformadores de El Sol de Iquique Radio por el abogado y exgobernador Felipe Rojas, quien destacó que la actualización apunta a corregir vacíos que venían desde la creación de la ley original.
“Cuando entra droga por kilos, por toneladas, los paquetes en las camionetas, era como entendíamos el tráfico, ya había dejado una figura de microtráfico. ¿Y esto qué significaba? Que luego de cantidades pequeñas se entendía como que era un tráfico menor. Y para poder además, de alguna manera tipificarlo, había que cumplirse una serie de requisitos que hacían su investigación muy engorrosa”.
Rojas recordó su experiencia en terreno: “Me tocó como gobernador trabajar muy de la mano con las policías y era motivo para aprobar el microtráfico de mucha investigación, de mucha dedicación, meses y meses, para poder determinar que existía una venta menor reiterada, que había clientes, de que había consumo permanente”.
La nueva ley busca precisamente cerrar ese espacio, elevando las sanciones cuando las sustancias están adulteradas o presentan un mayor riesgo para la salud, y ampliando las herramientas para perseguir el microtráfico sin depender de procesos investigativos tan extensos.













