El 2 de junio de 1962, en pleno Mundial de Chile, la Roja enfrentó a Italia en el Estadio Nacional en un partido que terminó pasando a la historia como “La Batalla de Santiago”. El ambiente venía cargado por las burlas de la prensa italiana hacia Chile y el terremoto del 60, y dentro de la cancha la tensión explotó rápido.

A los pocos minutos, el defensa italiano Mario David le lanzó una patada en la cara a Leonel Sánchez cuando la jugada ya había pasado. El árbitro inglés Ken Aston no vio la agresión completa, pero sí vio la respuesta: Sánchez se paró, encaró al italiano y le soltó un puñetazo directo al rostro. El golpe quedó registrado en las cámaras y se transformó en una de las imágenes más icónicas de los Mundiales.
Lo curioso es que Leonel no fue expulsado. Mario David sí terminó viendo la roja minutos después por otra acción violenta, y Giorgio Ferrini, el otro expulsado italiano, tuvo que ser retirado por Carabineros porque se negaba a salir de la cancha. Chile ganó 2–0, pero el partido quedó como símbolo del fútbol más duro de la época.
Años después, en 1974, Leonel Sánchez y Mario David se reencontraron en Italia. No hubo rencores ni cuentas pendientes. Se saludaron, conversaron sobre aquel partido y ambos coincidieron en que lo ocurrido en 1962 fue producto del contexto y del estilo de juego de esos años. La anécdota fue contada por el propio Sánchez en entrevistas posteriores y recogida por medios como La Tercera.













