La muerte del dibujante Alejandro Montenegro, conocido por todos como “Rufino”, se conoció recién hace pocos días, aunque su fallecimiento ocurrió el 2 de abril. La confirmación vino del periodista y escritor Jorge Montealegre, quien reveló la noticia y lamentó el silencio que rodeó los últimos años del artista.
Rufino fue una figura clave del humor político en dictadura, especialmente por sus páginas en la revista Hoy, donde tuvo la audacia —y el riesgo— de caricaturizar a los agentes de la CNI, a quienes retrató con los famosos anteojos negros que se volvieron marca registrada de su sátira.
Montealegre lo explicó con una frase que golpea: “Los anteojos negros con que Rufino caracterizó a los Civiles No Identificados (CNI), más acá de la sátira, hoy son anteojos de luto. Hoy nos enteramos de que falleció en abril, hace un par de meses. Noticia tardía y muy triste”.
El escritor también relató el aislamiento en que vivía el dibujante:
“Sabíamos de su aislamiento y lo respetábamos, hasta que sin tener señales de vida golpeamos a su puerta y nos enteramos de su ausencia definitiva. Rufino merecía más reconocimiento y compañía”, señaló.
Montenegro colaboró en Ercilla, Las Últimas Noticias y La Nación, y publicó los libros “Pssst…” (1983), “Rufino ataca de nuevo” (1986) y “Civiles no Identificados” (2009), donde reunió parte de su trabajo más emblemático.

Fuente Crónica Digital













