El Ministerio de Obras Públicas recorrió los muros de control aluvional en el sector Zofri para revisar cómo está funcionando la infraestructura que protege a Iquique y Alto Hospicio frente a posibles activaciones de quebradas. La visita fue encabezada por el seremi Enrique Martínez Arteaga, junto a la delegada presidencial Adriana Tapia, el senador Renzo Trisotti y el director regional de Obras Hidráulicas, Eduardo Cortés.

“Estamos inspeccionando uno de los muros aluvionales del sector Zofri, junto a la delegada presidencial, el senador Renzo Trisotti y el director de Obras Hidráulicas. Estos son parte de los distintos muros que existen actualmente para proteger la ciudad de Iquique y entregar mayor tranquilidad a la ciudadanía”, dijo Martínez durante el recorrido.
El MOP recordó que este trabajo no empezó ayer. Desde 2013 se han levantado estudios, ingeniería y permisos para intervenir las quebradas que representan mayor riesgo. Cuatro ya cuentan con obras de protección: Esmeralda, Zofri, Seca y Santa Rosa. La única pendiente es Los Molles, donde el diseño original tuvo que replantearse por ocupaciones no autorizadas en la desembocadura. Por eso se están desarrollando nuevos estudios para construir siete muros en sectores más altos.
La delegada presidencial Adriana Tapia valoró la revisión en terreno. “Estamos visitando las obras, los muros aluvionales que llegan a la Zona Franca de Iquique y preparándonos para posibles eventos futuros, para que la población esté tranquila y segura”, señaló.
El nuevo proyecto incluye un muro principal de 10 metros de altura con capacidad para retener más de 170 mil metros cúbicos de agua y sedimentos, además de otros seis muros que en conjunto podrán contener más de 250 mil metros cúbicos. La idea es licitar estas obras el próximo año.
El senador Renzo Trisotti también puso el acento en la prevención. “Siempre es mejor prevenir que lamentar. Hoy estamos inspeccionando la infraestructura que busca proteger a Alto Hospicio e Iquique frente a eventuales bajadas de agua”, afirmó.
El MOP insiste en que esta estrategia es de largo plazo y busca reforzar la resiliencia de Tarapacá frente a eventos climáticos extremos, combinando obras, estudios y coordinación entre servicios para resguardar a la población.













