El abogado y exfiscal Carlos Gajardo lanzó un nuevo libro que vuelve a poner bajo la lupa al Poder Judicial chileno. Se trata de El caso de la muñeca bielorrusa, una investigación que recoge y ordena la trama de corrupción que estalló tras la incautación del celular del abogado Luis Hermosilla, cuyos chats terminaron golpeando directamente a la Corte Suprema.
El libro aborda, de manera directa y sin rodeos, cómo esos mensajes destaparon una red donde aparecen la exministra y vocera de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, su pareja Gonzalo Migueles, además de abogados, notarios y conservadores de Bienes Raíces. Todos ellos involucrados en presuntos pagos de coimas, lavado de dinero y fallos exprés que favorecían a determinados grupos.
Gajardo explica paso a paso cómo operaba esta red, cuáles fueron los fallos clave, cómo se movía el dinero y por qué este caso terminó siendo la arista más explosiva del llamado “Caso Audio”. La historia, que parece sacada de una serie de suspenso, se ganó el nombre de “Muñeca bielorrusa” por una analogía con las clásicas muñecas rusas: cada capa que se destapa revela otra más profunda, y todas apuntan a vínculos que comprometen a autoridades judiciales y políticas.
El libro, publicado por Aguilar y con 132 páginas, sigue la línea del estilo que Gajardo mostró en Somos tontos hasta las 12: lenguaje directo, casos explicados sin tecnicismos y una mirada crítica sobre cómo funcionan —o dejan de funcionar— los controles dentro del sistema judicial chileno.
En resumen, El caso de la muñeca bielorrusa es una radiografía cruda y accesible de una trama que dejó en evidencia las debilidades del sistema judicial y cómo, pese a las promesas de cambio, muchas prácticas parecen seguir intactas.













