A pocos días de que parta la Fiesta de San Lorenzo, se entregaron las obras de emergencia en el campanario del Santuario de Tarapacá, trabajos que buscan evitar desprendimientos y asegurar el lugar para los miles de peregrinos que llegarán al poblado. La intervención fue ejecutada por la Corporación Regional de Desarrollo Tarapacá y financiada por la Fundación Collahuasi.

Los arreglos incluyeron la bajada preventiva de dos campanas históricas, además de la instalación de estructuras y mallas de seguridad. Con esto se busca proteger el Monumento Nacional y evitar riesgos durante la festividad.
En la ceremonia, el gobernador José Miguel Carvajal señaló que “acabamos de cumplir nuestro compromiso porque han sido entregadas estas obras de emergencia que van a permitir el resguardo del campanario, pero sobre todo que se desarrolle la festividad de San Lorenzo en el lugar que corresponde”. También destacó el aporte de Collahuasi, que financió los trabajos con cerca de 80 millones de pesos.
Carvajal agregó que “no solo estamos protegiendo un patrimonio tangible como es el campanario del Santuario. También estamos cuidando el patrimonio intangible que pertenece a todos los tarapaqueños”.
La encargada regional del Consejo de Monumentos Nacionales, Patricia Henríquez, valoró que la obra respondiera al vínculo del campanario con su comunidad. “Un monumento no es solo un inmueble inerte, sino que forma parte de una comunidad viva, que es la que le da sentido”, afirmó.
Desde Collahuasi, Gaetano Manniello indicó que la intervención “permitió brindar una solución preventiva y de seguridad para quienes visitan este lugar de profunda significación”.
El obispo Isauro Covili también destacó el trabajo conjunto, señalando que “el esfuerzo y el empeño de las instituciones, así como también de la empresa, han permitido este milagro”.
El alcalde de Huara, José Bartolo, cerró la actividad diciendo que “estamos contentos de recibir esta gran obra, principalmente por la seguridad. Agradecemos a la empresa, que cumplió con los plazos, y esperamos que San Lorenzo nos siga cuidando”.
Las obras comenzaron el 17 de julio y uno de sus hitos fue la bajada de la campana mayor San Lorenzo, de cerca de una tonelada y alrededor de 400 años de antigüedad.













