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Quienes crecieron con la televisión chilena de los ochenta y noventa recordarán un spot que, sin decirlo, sugería bastante. Era el aviso del analgésico Zolben, paracetamol puro y duro, presentado como el remedio para no perder “un buen momento de su vida por un dolor de cabeza”. En pantalla aparecía una pareja bailando en una terraza a media luz, una escena que dejaba claro que el encuentro iba para largo y quizás con desayuno incluido. El locutor remataba con la frase que quedó instalada en la memoria colectiva: “Zolben no pierde tiempo”.
La pieza publicitaria tenía otro detalle que la hacía inolvidable: la canción que la acompañaba. Se trataba de “The Great Pretender”, versión grabada por Dolly Parton en 1984, un clásico originalmente popularizado por The Platters en 1955. La voz de Parton, cálida y reconocible, le daba al comercial un aire entre romántico y sugerente que quedó marcado en la cultura televisiva chilena.
Hoy ese recuerdo vuelve con fuerza por una noticia que golpeó al mundo de la música. Dolly Parton murió este 25 de agosto, dejando un recuerdo que cruzó generaciones y géneros, y que incluso terminó colándose en la publicidad chilena de aquellos años.













