MARIO VERGARA
Muchos niños y adultos vivieron una agitada jornada de juegos y disfraces de colores, especialmente negro y blanco, acompañados de misteriosos adornos. Fue la noche de Halloween, celebración que año tras año cobra mayor fuerza en nuestro país con esta tradición llegada desde Europa.
En distintos barrios de la ciudad se realizaron animadas jornadas, principalmente con la participación de niños y adolescentes.
Pero como esta festividad se ha ido generalizando, ahora también es común ver a los adultos participando y acompañando a sus hijos. Incluso clubes sociales se suman a la actividad, como ocurrió en la Avenida Costera, donde hubo hasta batucadas.
Según la tradición que comenzó en Estados Unidos y que luego se extendió por numerosos países, los frontis de las casas se decoran e iluminan con guirnaldas de colores y diversos motivos festivos.
Durante esta celebración, los niños disfrazados recorren las calles pidiendo dulces. Además, es habitual realizar concursos de disfraces para premiar los diseños más terroríficos. Los adultos tampoco quedan al margen y participan con atuendos cada vez más espeluznantes.
El Sol de Iquique sorprendió a un grupo de mujeres que realizan ejercicios en el Parque Playa Brava, lideradas por Ana Rojas, quienes también se sumaron a la festividad luciendo sus respectivos disfraces.













