Revisando algunos diarios digitales, me informo de la censura que el diario El Mercurio hizo a la familia del periodista Carlos Berger Guralnik, respecto a un obituario que ellos querían poner en ese medio de comunicación, asesinado por en Calama por la Caravana de la Muerte.
La palabra “asesinado”, fue lo que le molesta a los dueños de este medio escrito y me pregunto, dónde está la manoseada frase “pluralista” y aquí se demuestra una vez más como los que tenían que entregar la información fidedigna, faltaron a la verdad como muchos todavía lo siguen haciendo, muchos de ellos apoyaron a la dictadura y todavía defienden la tiranía, la censura, las atrocidades, cuando se dice que en Chile hay democracia.
En esta oportunidad, quiero rescatar El Boletín Poblacional, un modesto medio escrito que era editado una vez al mes por el Centro de Investigación de la Realidad del Norte (Crear), donde además de recoger las noticias sobre los abusos de las autoridades de la época dictatorial, capacitábamos a pobladores para que fueran capaces de escribir lo que pasaba en sus poblaciones, que eran denuncias, ya que los diarios locales informaban lo que los mandos oficialistas le entregaban, incluso muchos periodistas de esa época almorzaban y disfrutaban en tertulias nocturnas con miembros de la Dina y CNI.
Mientras los diarios y otros medios de comunicación de la región de Tarapacá callaban los atropellos a los ciudadanos demócratas, El Boletín Poblacional, fue un ente que estuvo al lado de los que sufrían, recogiendo la opinión desde la fuente de la noticia, versus a la palabra oficial que era la subyugación al Estado opresor.
Mientras El Boletín Poblacional relataba los abusos contra los pobladores, los medios regionales del Mercurio, se prestaban para difamar sobre los adversarios de la dictadura, a callar ante los abusos, a distorsionar la realidad.
Con una máquina fotográfica Asahi K 1000, con rollos de película de 400 asa, más una grabadora con casete, y una mochila recorrí campamentos, y otras poblaciones de las barriadas de Iquique, denunciando la desigualdad, los amedrentamientos y las detenciones en las protestas contra la dictadura.
El pueblo es el soberano
Con la llegada de la supuesta democracia, muchos a nivel nacional creimos que las nuevas autoridades, con los que compartimos momentos tristes y analizando como construir un país para todos, cuando llegaron al poder siguieron hasta el día de hoy apoyando las iniciativas que estuvieron al lado de los golpistas y los medios de comunicación de extracción popular tuvieron que cerrar sus puertas, ¿dónde quedó el pueblo soberano?
Las autoridades de la Concertación en los distintos gobiernos por 20 años, se unieron a quienes resaltaban distorsionar la conciencia colectiva sobre la verdad de las cosas, los que magnificaban los logros del dictador, tergiversaron la posición de los disidentes y ocultaron los atropellos a los derechos humanos.
La mayoría de los recursos de publicidad, los gobiernos los de la Concertación los han puesto en estos medios de comunicación, en desmedro de los que pusieron en el centro la verdad, la comunión y la participación, fomentando la comprensión y la fraternidad, que actuaron con un criterio educativo, que defendieron la libertad, la justicia, la intimidad y los derechos de las personas.
Como decía la iglesia católica en esos tiempos, “no nos engañemos, no se es para nada humanista y cristiano, aunque se vaya mucho a misa y se invoque el nombre de Dios Todopoderoso, si los frutos de las manos son sangre de hermanos”.
Quiero agradecer a esos pobladores valientes, con quienes construimos periodismo desde las bases, con participación, mucho esfuerzo y pusimos muchas veces nuestras vidas porque se conociera la verdad.















