Colombia vivió una jornada que quedará en los libros. Con un margen mínimo y un país dividido casi por mitades, el preconteo dejó como ganador al abogado y figura mediática Abelardo de la Espriella, quien superó por un puñado de votos al candidato de izquierda Iván Cepeda. Fue una elección tensa, con participación alta y con ambos comandos reclamando cada mesa como si fuera la última.
El preconteo —que no es vinculante hasta el escrutinio oficial— dejó a De la Espriella con el 49,66% y a Cepeda con el 48,70%. La diferencia: poco más de 250 mil votos en un universo de más de 25 millones. La izquierda anunció impugnaciones y la derecha pidió reconocer el resultado. Un clásico colombiano.
Mientras tanto, Estados Unidos felicitó al ganador proyectado por los medios, y las figuras políticas locales llamaron a la calma.
Espriella
Abelardo de la Espriella es un personaje que no pasa inadvertido. Abogado mediático, polémico, con discurso duro y estilo frontal, se hizo conocido por defender a figuras del poder y por su presencia constante en televisión y redes. Su campaña fue directa: orden, autoridad y crítica abierta a la izquierda.
Se presentó como outsider, aunque lleva años en la esfera pública. Su narrativa fue simple: “mano firme” y “recuperar el rumbo”. Con eso logró conectar con un electorado cansado de la polarización y del desgaste institucional.
Su victoria —aún pendiente de certificación oficial— marca un giro hacia la derecha en un país que venía de un ciclo progresista con Gustavo Petro.













