MARIO VERGARA
Nadie mejor que las dueñas de casa conoce el golpe que el alza de los precios provoca en el presupuesto de las familias.
Por eso, en un recorrido realizado ayer por el Terminal Agropecuario, logramos dimensionar el impacto que esta situación tiene en la economía de los hogares. La realidad se refleja especialmente en los precios de los alimentos.
La dueña de casa Alicia Melisa, de 67 años, expresó así sus sentimientos de frustración ante el constante aumento del costo de la vida:
«Cada vez que llegamos a comprar mercaderías nos damos cuenta de que son menos los productos que alcanzamos a llevar con el poco dinero de que disponemos».
En tanto, el jubilado Tomás Revirola, de 80 años, comentó:
«Nos da mucha pena cuando tenemos que hacer verdaderos malabares para que alcance la plata. Muchas veces debemos dejar de comprar frutas para darle prioridad a la carne y al pollo. La verdad es que, en los tiempos que vivimos, está muy difícil la cosa».
El Sol de Iquique recorrió diversas plataformas de venta donde se comercializa una gran cantidad de abarrotes, tomando nota principalmente de los precios de frutas y verduras.
Otro hecho que llamó la atención fue la denuncia de algunos compradores, quienes señalaron que ciertos proveedores simulan que los productos provienen del centro del país para cobrar precios más altos, en circunstancias de que muchos son traídos desde Arica.













