CEGATINNI
Este 18 de septiembre se cumplen diez años desde la partida de Eduardo Bonvallet, el “Gurú”, figura que dejó una marca profunda en el fútbol chileno, tanto dentro como fuera de la cancha. Mundialista en España 82, mediocampista aguerrido, entrenador universitario y, sobre todo, comentarista sin pelos en la lengua. Bonvallet fue querido y odiado, pero nunca ignorado. Su estilo frontal, ácido y sin filtro lo convirtió en un personaje que rompió esquemas, sacudió conciencias y hasta se dio el lujo de entrevistar al mismísimo Augusto Pinochet en plena transición democrática.
El ”Bomba”debutó en Universidad de Chile en los años 70, pasó por Universidad Católica, O’Higgins y tuvo pasos por el fútbol estadounidense, donde compartió camarín con figuras como Gerd Müller y el peruano Teófilo Cubillas. Fue parte de la selección chilena que clasificó al Mundial del 82 y de la finalista de la Copa América 1979. Tras retirarse, se dedicó a dirigir equipos universitarios, logrando títulos y récords invictos, aunque también protagonizó incidentes que lo alejaron del fútbol federado.
Pero su verdadera explosión vino en los micrófonos. Desde Radio Portales y luego en televisión, Bonvallet se convirtió en el comentarista más polémico del país. Denunció corrupción, criticó sin piedad a técnicos, dirigentes y jugadores, y se enfrentó a figuras como Carlos Caszely, Manuel Pellegrini y hasta Giorgio Jackson. Su frase “los entrenadores son ratones” aún resuena como símbolo de su estilo directo y confrontacional.

POLÉMICAS
Bonvallet no se guardaba nada. Se agarró con Caszely en una gelatería, acusó a Pellegrini de traición, y en televisión le dijo a un diputado: “No existes”. Su programa “Terra de Gurú” se convirtió en culto, donde mezclaba fútbol, política y filosofía callejera. Muchos lo acusaron de fomentar la división, otros lo aplaudieron por decir lo que nadie se atrevía. En tiempos de comentaristas tibios, Bonvallet era fuego puro.
En 2011 fue diagnosticado con cáncer gástrico, enfermedad que enfrentó con la misma dureza que sus críticas. A diez años de su muerte, sus frases siguen circulando en redes, sus videos se viralizan tras cada derrota de La Roja, y su figura se mantiene viva en la memoria popular.
Bonvallet fue más que un comentarista: fue un personaje, un provocador, un espejo incómodo para el fútbol chileno. En tiempos donde el análisis se maquilla, su legado recuerda que la pasión, la crítica y la autenticidad también tienen lugar en la cancha y en los medios.













