Polvareda política levantó un almuerzo que el presidente José Antonio Kast ofreció a sus excompañeros de la Universidad Católica en La Moneda. Hasta ahora, y pese a las críticas de la oposición, el Gobierno no ha aclarado si el gasto corrió por cuenta del Estado o si el mandatario lo pagó de su bolsillo.
El menú, digno de restaurante gourmet, arrancó con una entrada de “Tártaro de tomate”, que según los chefs de la plaza (Iquique Glorioso) se prepara con tomate maduro picado en dados muy pequeños, sin piel ni semillas, aliñado con especias y otros ingredientes como cebollino, pepinillos o alcaparras. De fondo, una plateada a la jugo con puré rústico y tomatitos confitados.
La polémica no tardó en llegar. El diputado Daniel Manouchehri y la senadora Daniella Cicardini (PS) denunciaron la actividad ante la Contraloría, cuestionando si se trató de una reunión privada o de carácter oficial.
“El Presidente puede juntarse con quien quiera en su vida personal. Lo que no puede hacer es cargarle al Estado una celebración de excompañeros y usar la casa de gobierno como salón social. Los recursos públicos son para servir a Chile, no para financiar camaraderías privadas”, criticó Manouchehri, según consignó Radio Bio Bio.














