La historia de las mascotas de los Mundiales de fútbol no es tan antigua como muchos creen. De hecho, la FIFA recién incorporó personajes oficiales en 1966, cuando Inglaterra organizó la Copa del Mundo. Hasta entonces, los torneos se apoyaban en afiches, logos y símbolos clásicos, pero sin figuras que representaran el espíritu del campeonato. Todo cambió con Willie, un león sonriente que inauguró una tradición que hoy es parte inseparable de cada Mundial.

Willie apareció en plena efervescencia del fútbol británico. Diseñado por el ilustrador Reg Hoye, el león vestía una camiseta con la Union Jack y se convirtió en un ícono instantáneo. Era simple, reconocible y conectaba con la identidad inglesa. Su éxito fue tal que la FIFA decidió mantener la idea para los torneos siguientes. Willie fue el primer intento de darle un rostro amable y comercial al Mundial, y funcionó.
Cuatro años después, México 70 tomó la posta con Juanito, un niño con sombrero charro y camiseta verde. Juanito representaba la hospitalidad mexicana y el orgullo por ser el primer país latinoamericano en organizar un Mundial. Su imagen se multiplicó en afiches, merchandising y transmisiones televisivas. Para muchos, Juanito fue la primera mascota que realmente se volvió masiva, porque coincidió con un Mundial que ya se transmitía a gran escala.

TIP TAP
En 1974, Alemania Federal optó por algo distinto: Tip y Tap, dos niños vestidos con camisetas que decían “WM” y “74”. Eran una dupla que simbolizaba unidad y camaradería en un país que todavía vivía dividido. La elección no fue casual. Tip y Tap buscaban transmitir una idea de encuentro y deporte como puente social. Su diseño, más sobrio que el de Juanito, se transformó en un símbolo de la época y del contexto político alemán.
Una curiosidad que pocos recuerdan es que Willie fue también el primer personaje del Mundial en tener una canción oficial, “World Cup Willie”, interpretada por Lonnie Donegan. Otra es que Tip y Tap fueron tan populares en Alemania que, décadas después, se siguieron usando en campañas deportivas y colecciones de estampillas. Juanito, por su parte, se transformó en un ícono cultural mexicano y todavía aparece en memorabilia del Mundial 70.

Lo que comenzó como un experimento gráfico en 1966 terminó siendo una tradición que hoy es parte del ADN de la Copa del Mundo. Willie abrió la puerta, Juanito la consolidó y Tip y Tap demostraron que una mascota también podía transmitir un mensaje. Desde entonces, cada Mundial tiene su propio personaje, pero los primeros tres siguen siendo los que marcaron el camino.













