Las seguidoras y seguidores de BTS volvieron a demostrar que no son un fandom pasivo. Cientos de ARMY salieron a las calles este viernes en distintas ciudades del país para protestar contra la negativa del Instituto Nacional de Deportes (IND) a autorizar los conciertos de la banda en el Estadio Nacional, decisión que dejó en el aire los shows programados para octubre y encendió un conflicto que ya escaló al plano político.
En Santiago, la manifestación frente a La Moneda fue directa: exigieron que el Gobierno responda y deje de “cambiar las reglas después de vender las entradas”, según señalaron en una declaración difundida por el fanclub oficial. La molestia se replicó en Viña del Mar, Concepción, Antofagasta y La Serena, donde el color lila marcó una jornada que dejó claro que el fandom no está dispuesto a aceptar explicaciones vagas.
El IND justificó la negativa por “criterios técnicos” relacionados con el césped híbrido y el montaje del escenario. Pero para el ARMY, el problema es otro: la falta de transparencia y la sensación de que el Estado está bloqueando un evento masivo sin entregar una versión clara. La ministra del Deporte, Natalia Duco, insistió en que “el acuerdo nunca fue confirmado”, frase que encendió aún más los ánimos entre quienes ya pagaron sus entradas y sienten que el Gobierno les está fallando.
Mientras la productora DG Medios guarda silencio, el conflicto crece y se instala en la agenda pública. Las y los fans lo dicen sin rodeos: no es solo un concierto, es el respeto a miles de personas que organizaron viajes, permisos laborales y gastos importantes confiando en un anuncio que hoy parece desmoronarse.
FUENTE BIO BIO- CNNChile













