Se abre en una pestaña nueva
octubre 1, 2026

Ingresar

octubre 1, 2026
inicionoticiasactualidadcultura popdeportesempresasopiniónpolíticatierra de campeonesalta suciedad

25

Jun·26

Diputado Romero reflota la frase “humanoides” utilizado en 1986 por el almirante Merino para denostar a opositores

El diputado republicano Agustín Romero sigue en su semana de alto rendimiento polémico. Después del cruce con Evelyn Matthei, donde la alcaldesa le recordó que las horas extra no se pagan solas, ahora el parlamentario decidió abrir otro capítulo, esta vez con Ximena Ossandón, quien presidía la sesión de la Cámara.

Todo ocurrió durante la discusión del proyecto antiencapuchados, cuando Romero, en un arranque de arqueología política, desempolvó el término “humanoides”, ese clásico de la retórica ochentera que usó el almirante José Toribio Merino en 1986 para dividir al país entre “humanos” y “humanoides”. La frase original del almirante era de museo:

“Hay dos tipos de seres humanos: unos que los llamo humanos y otros, humanoides. Los humanoides pertenecen al Partido Comunista”.

Romero, inspirado o nostálgico, lanzó su propia versión en pleno hemiciclo: “Estos verdaderos humanoides que destruyen paraderos, locales comerciales, plazas, barrios completos”.

Ahí Ossandón lo frenó con tono de profesora que ya vio suficiente: “Diputado, ¿me está escuchando? (…) Oiga, no sea así, ah. No tratemos de humanoides”.

Pero Romero no estaba para sutilezas: “No, yo trato como quiero, y si no, me llevan a Ética”.

La escena dejó a varios diputados mirando el techo, otros revisando el celular y algunos recordando que el término no es precisamente un aporte al debate democrático, sino un eco de tiempos que nadie quiere revivir. Ossandón ordenó retirar la expresión del acta, probablemente pensando que ya tenía suficiente con dirigir la sesión sin que se transformara en un revival de los ochenta.

Y mientras Romero insiste en que su lenguaje es “descriptivo”, lo cierto es que terminó reeditando un concepto que pertenece a otra época, una donde Merino se lucía con sus ya célebres “martes de Merino”, jornadas en que el almirante regalaba declaraciones tan desubicadas y crueles como inolvidables.

Comentarios

Deja el primer comentario

ingreso de usuario

Google reCaptcha: Clave de sitio no válida.