Deportes Iquique se juega un partido clave este lunes en el Tierra de Campeones, y lo hará en un escenario bien particular: el duelo será sin hinchas de Santiago Wanderers. La decisión ya está tomada y el estadio será solo celeste, sin barra visitante metiendo presión. La idea es evitar complicaciones y asegurar un ambiente controlado.
La hinchada de los Dragones llega con una mezcla de nervios y optimismo. Después de semanas complicadas, la llegada del “Tigre” Cantillana como técnico interino encendió una chispa que no se veía hace rato. La gente quiere ver otra actitud, otro ritmo, otra energía.
Para este partido, la organización dispuso 82 guardias de seguridad, además de ocho detectores de metales en los accesos. También habrá vallas papales en avenida Tadeo Haenke con Salvador Allende y en Salvador Allende con Castro Ramos, para ordenar el flujo de público. Y ojo con el tránsito: desde las 17 horas habrá cortes en esos mismos puntos, así que más vale salir con tiempo.
La buena noticia para la hinchada local es que La Fiel del Norte está autorizada para entrar con sus elementos de animación, junto a la tradicional Banda del Dragón, que siempre mete ambiente y empuja al equipo cuando más lo necesita.
El rival no es menor. Wanderers viene mejor parado, pero este es el tipo de partido donde Iquique suele sacar carácter. Con estadio solo celeste, con la presión de sumar y con un técnico que conoce la casa, la ilusión está viva. La gente quiere ver a los Dragones morder, correr y ganar. Y si hay un momento para levantar cabeza, es este.













