Las empresas que almacenan combustibles y gas en Iquique estuvieron en el centro de la atención. El Seremi de Energía de Tarapacá, Juan Ignacio Boudon, y el director regional de la SEC, Sergio Barra, llegaron hasta las plantas de Lipigas y Copec para revisar en terreno cómo están operando y si cumplen con todas las exigencias de seguridad que pide la normativa.
La visita incluyó un recorrido por la planta de gas licuado de Lipigas y por la planta Comap, administrada por Copec. Ahí, las autoridades revisaron sistemas de control, protocolos de emergencia y las condiciones generales de funcionamiento, con el objetivo de asegurarse de que las instalaciones estén preparadas para responder ante cualquier contingencia y mantener el suministro sin interrupciones.
Además del chequeo técnico, los equipos sostuvieron reuniones con las empresas para abordar temas como gestión de riesgos, planes de contingencia y capacidad de abastecimiento en caso de emergencias. La idea es una sola: garantizar que la región no se quede sin energéticos esenciales.
El Seremi Juan Ignacio Boudon explicó que estas inspecciones permiten verificar directamente si las empresas están cumpliendo los estándares técnicos y regulatorios. “Es clave revisar los sistemas de monitoreo, la operación de las instalaciones y la coordinación con la SEC”, señaló.
Desde la Superintendencia, Sergio Barra reforzó que su labor es fiscalizar que todo el proceso —desde el almacenamiento hasta la distribución— se ajuste a la normativa vigente. Según dijo, estas inspecciones ayudan a prevenir riesgos y asegurar que los servicios energéticos lleguen a la comunidad en condiciones de calidad y seguridad.
En resumen, la visita tuvo un objetivo claro: verificar que las empresas cumplan con las exigencias que impone la normativa de combustibles y asegurar que el suministro regional esté protegido ante cualquier eventualidad.













