Un informe del Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU) 2025 —el que hacen la Cámara Chilena de la Construcción y la UC— dejó un dato que no sorprende mucho a quienes viven acá: Iquique y Alto Hospicio llevan diez años estancadas y siguen bajo el promedio nacional.
Según el estudio, Iquique se ha mantenido en un nivel “medio bajo” entre 2015 y 2025, mientras que Alto Hospicio sigue en “nivel bajo”, sin avances importantes. En simple: no hemos mejorado y, en varias áreas, incluso retrocedimos.
El informe apunta a tres problemas que se repiten en ambas comunas: peor conectividad y movilidad, peores condiciones laborales y retrocesos en salud y medioambiente.
En Iquique, por ejemplo, los tiempos de viaje al trabajo subieron harto: de 21,75 minutos a 30,94 minutos en promedio. También aumentó la informalidad, el desempleo y persisten brechas en acceso a servicios sanitarios.
En Alto Hospicio pasa algo parecido: menos uso de transporte público, viajes más largos, más informalidad laboral y un entorno económico que se ha ido debilitando. A eso se suman indicadores de salud y contaminación que van al alza.
FOCO
Desde la CChC Tarapacá, la presidenta regional Pamela Arancibia Pastén valoró el estudio y dijo que “como gremio, creemos que contar con información como la que entrega el ICVU es fundamental para avanzar en mejores políticas públicas, con foco en el desarrollo de nuestras ciudades y en la calidad de vida de las personas”.
También señaló que “los resultados evidencian desafíos importantes para nuestra región, especialmente en áreas como la movilidad urbana, el acceso a servicios y la generación de empleo de calidad, que requieren un trabajo coordinado entre el mundo público y privado”.
Y remató enfatizando que “es clave avanzar en una planificación urbana integrada, que permita mejorar la conectividad, fortalecer el entorno económico y recuperar espacios para la vida comunitaria, de manera de revertir estas brechas en el mediano y largo plazo”.
A nivel nacional, el informe revisó 99 comunas entre 2015 y 2025: solo 14 mejoraron y 18 retrocedieron. Las caídas se explican sobre todo por problemas en conectividad, movilidad, ambiente de negocios y condiciones socioculturales.
El director del Instituto de Estudios Urbanos UC, Arturo Orellana, explicó que “en los últimos diez años, marcados por el estallido social y la pandemia, se observan retrocesos en la calidad de vida urbana, especialmente en ciudades intermedias, seguido por comunas de áreas metropolitanas, además de un aumento de las brechas entre territorios”.













