El discurso del presidente José Antonio Kast en la Asamblea General de la ONU no pasó piola. Mientras el mandatario instalaba su relato de “orden”, “retorno” y el Estrecho de Magallanes como pieza estratégica, desde Chile la exministra Camila Vallejo salió a cuestionar el tono y el contenido del mensaje.
Vallejo no se guardó nada. En sus declaraciones públicas acusó que “el presidente José Antonio Kast nuevamente avergonzando a Chile ante el mundo”, apuntando a que el mandatario, en vez de proyectar una imagen sólida del país, habría insistido en un diagnóstico negativo frente a la comunidad internacional. Según la exvocera, “hoy volvió a hablar muy mal de nuestro país frente a la comunidad internacional”, algo que —a su juicio— no corresponde al rol institucional del cargo.
La exministra también criticó la forma en que Kast atribuyó responsabilidades por el estancamiento económico y el quiebre social. “Con la inmadurez de quien, después de 6 meses de ‘gestión’, sigue echándole la culpa a otros de sus propias insuficiencias y malas decisiones”, escribió, acompañando sus palabras con gráficos del Banco Central, INE y GfK Adimark que muestran retrocesos en confianza económica, proyecciones de crecimiento y empleo.
DIGNIDAD
Otro punto que Vallejo subrayó fue el alineamiento internacional del presidente. “Con la falta de dignidad que requiere el cargo de quien sigue subordinando a nuestra patria a los intereses de Donald Trump”, afirmó, marcando distancia con la línea política que Kast buscó reforzar en Nueva York.
Mientras el presidente hablaba del Estrecho de Magallanes como pieza estratégica para el comercio global y pedía reformas al sistema internacional, Vallejo instaló una lectura distinta: que el discurso no solo omitió matices del país real, sino que proyectó hacia afuera un relato que, según ella, no se sostiene con los datos disponibles.
En resumen, Kast buscó instalar su narrativa en la ONU; Vallejo respondió desde Chile con un cuestionamiento directo, político y técnico, poniendo sobre la mesa cifras y acusando que el mandatario “habla mal del país” en el escenario internacional.













