Entre 2015 y 2017, el 10 de agosto fue oficialmente feriado regional en Tarapacá. Fueron tres años consecutivos en que la fecha —marcada por la llegada de miles de peregrinos al poblado de Tarapacá para saludar a San Lorenzo, “El Lolo”— contó con reconocimiento legal. Sin embargo, al año siguiente la situación cambió: el Gobierno de entonces sostuvo que declarar días festivos era una facultad exclusiva del Ejecutivo, por lo que la norma no continuó y el feriado dejó de existir a partir de 2018.
Desde ese momento, distintos parlamentarios de la región han insistido en recuperar el feriado, argumentando su importancia cultural y religiosa para Tarapacá. En su momento, los diputados Renzo Trisotti, Hugo Gutiérrez y Ramón Galleguillos, junto al exsenador Fulvio Rossi, respaldaron la idea y empujaron diversas iniciativas para mantener la fecha.
En 2018, Renzo Trisotti expresó su molestia por la falta de apoyo del Ejecutivo: “Aquí siento que también faltó voluntad del Gobierno, porque si hubieran tenido la disposición cierta para apoyarme con el proyecto, lo patrocinan y lo hacen parte, porque esto tiene que ver con la iniciativa legislativa”.
Ese mismo año, Ramón Galleguillos lamentó que el feriado no continuara: “Lamentable noticia que tenemos que informar. Este año no tendremos nuestro feriado regional por la fiesta de San Lorenzo. Aunque presentamos un proyecto transversal, el gobierno anterior limitó las facultades en estos temas”.
Hugo Gutiérrez también se refirió al tema hace ocho años, recordando que “la presidenta Michelle Bachelet tuvo la voluntad de avanzar con el feriado de San Lorenzo, y hoy ya parece que no hay voluntad, espero que el Gobierno reflexione sobre esta decisión, sí el gobierno tiene la voluntad política, nosotros haremos lo que corresponde desde la Cámara de Diputados”.
Aunque el feriado regional dejó de existir en 2018, la devoción por San Lorenzo sigue intacta. Cada 10 de agosto, la religiosidad popular del norte vuelve a manifestarse con fuerza en el poblado de Tarapacá, donde miles de fieles llegan a saludar a “El Lolo”, manteniendo viva una tradición que forma parte esencial de la identidad regional.













