El proyecto de Sala Cuna Universal entró a su segundo trámite en la Cámara de Diputadas y Diputados con varios flancos abiertos, partiendo por el financiamiento. En la Comisión de Trabajo, la ministra de la Mujer, Judith Marín, llamó a ordenar la discusión y a no perder el foco.
“Respecto a la discusión sobre el proyecto de Sala Cuna en la Comisión de Trabajo en la Cámara de Diputados, es importante decir que efectivamente hay distintos puntos de vista, particularmente respecto del financiamiento y como gobierno estamos disponibles a escuchar, a dialogar, pero tenemos que mantener el foco. Chile necesita avanzar hacia una Sala cuna sostenible y que no discrimine a las mujeres. Esperamos que el Congreso esté a la altura de este desafío”, dijo.
Uno de los puntos que tensiona el debate es la fórmula para costear el sistema. El Gobierno ha impulsado una alternativa que incluye usar un porcentaje del Seguro de Cesantía, lo que ha generado críticas por el impacto en el empleo y por el riesgo de encarecer la contratación. A eso se suma la discusión sobre la focalización de los beneficiarios y la insuficiencia de los subsidios frente al costo real de los cupos.
Marín insistió en que el debate no puede quedarse solo en los números. “La corresponsabilidad no puede seguir siendo solo un discurso. Necesitamos convertirla en derechos concretos para las familias y en más oportunidades para las mujeres”, afirmó.
El proyecto llega con ruido político por la urgencia legislativa y por la disputa de fondo: si la sala cuna debe entenderse como un derecho infantil o como una herramienta para la crianza y el empleo. En medio de ese escenario, la ministra busca empujar una salida que permita avanzar sin seguir postergando una reforma que lleva años en el Congreso.













