Julio Jung murió este sábado a los 84 años, según confirmó su familia. Con su partida se va uno de los rostros más versátiles y reconocibles de la cultura chilena: actor, comediante, hombre de teatro, figura del cine y voz crítica durante la dictadura.
Su historia en la televisión partió con fuerza en los años setenta, cuando se integró a “La Manivela”, el programa de humor que marcó época con un estilo rápido, absurdo y político, muy distinto al humor blanco que dominaba la pantalla. Ahí se consolidó como un actor capaz de moverse entre la comedia física y la ironía fina. Él mismo solía decir que ese espacio fue “una escuela y una trinchera”.
Durante la dictadura, Jung no escondió su postura. Participó en espectáculos y montajes que desafiaban el clima de censura, y más de una vez habló públicamente del miedo, la vigilancia y la presión sobre los artistas. En entrevistas posteriores recordaba que “el humor era una forma de resistencia”, una frase que terminó convirtiéndose en una especie de resumen de su generación.
CINE
En el cine dejó algunos de sus trabajos más sólidos. Fue parte de “Amnesia”, “Coronación” y “Cachimba”, películas donde mostró un registro dramático que sorprendió a quienes solo lo conocían por la televisión. Su capacidad para pasar del humor al drama sin perder naturalidad lo convirtió en un actor respetado dentro y fuera del país.
En televisión siguió sumando personajes recordados en teleseries y series, siempre con ese sello suyo: un ritmo particular, una mezcla de ironía y humanidad que hacía que incluso los roles secundarios quedaran en la memoria.
En los últimos años enfrentó un deterioro cognitivo y vivía en un centro especializado. Su familia mantuvo la información en reserva hasta hoy, cuando confirmaron su fallecimiento.













