El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, difundió un mensaje de alto impacto político y retórico respecto a la situación en Irán, describiendo el momento actual como un punto de quiebre histórico. Sus declaraciones, publicadas en su red social y en un contexto de creciente tensión regional, generaron inmediata atención internacional.
“Una civilización entera morirá esta noche, para no volver jamás. No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá”, señaló, en una frase que marcó el tono dramático del mensaje. Trump afirmó que el escenario estaría definido por un “cambio de régimen total”, al que atribuyó la presencia de “mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas”.
El mandatario planteó la posibilidad de un giro inesperado en medio de la crisis: “Tal vez algo revolucionario maravilloso pueda suceder, ¿quién sabe?”. Según su propio análisis, el mundo estaría frente a “uno de los momentos más importantes de la larga y compleja historia del mundo”.
Trump aseguró que “47 años de extorsión, corrupción y muerte llegarán a su fin”, en referencia al proceso político iraní, y cerró con un mensaje dirigido directamente a la población del país: “Dios bendiga al gran pueblo de Irán”.













