Durante la jornada final de la cumbre APEC 2025 en Gyeongju, Corea del Sur, se vivió un momento que no pasó piola. La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, se acercó al presidente Gabriel Boric, le cruzó un brazo sobre los hombros y le habló con evidente simpatía. Boric respondió con naturalidad, en una escena que fue comentada por delegaciones y medios internacionales.
El gesto vino luego de que el mandatario chileno le entregara una carta felicitándola por ser la primera mujer en liderar el gobierno japonés. Takaichi, de postura conservadora, y Boric, de perfil progresista, demostraron que el respeto y la cordialidad pueden cruzar cualquier diferencia política.
Más allá de lo anecdótico, este tipo de encuentros hablan bien de Chile. Porque cuando hay gestos como este, también se proyecta una imagen país que suma.













