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Hoy escribo estas líneas buscando inspiración. Chile y el mundo se enfrentan a problemas muy graves. La intensidad de estos problemas no será igual para toda la humanidad. La guerra que desataron en forma irracional y criminal Donald Trump y Benjamín Netanyahu contra Irán, violando todos los tratados internacionales, hoy por hoy puede ser el comienzo de la Tercera Guerra Mundial.
Según fuentes de expertos independientes y exmilitares condecorados de los propios EE. UU. y de otras naciones desarrolladas, especializados en estos temas bélicos, esta guerra la estarían perdiendo quienes la comenzaron. Les digo esto porque he dedicado tiempo a seguir estas noticias desde el análisis imparcial. Es difícil encontrar especialistas independientes y neutrales. Afortunadamente, los hay. Se les encuentra en plataformas por internet y/o por YouTube e incluso por TikTok.
Amigos/as, el avance de la tecnología en forma masiva permite sacudirse del control de los medios informativos tendenciosos, manipuladores y censuradores. Vivimos otros tiempos y un universo en constante cambio, donde todos los ciudadanos del mundo estamos más integrados y comunicados, haciendo del mundo una aldea. En minutos se sabe lo que ocurre en un continente y en otro. Es algo mágico e increíble. Las comunicaciones se trasladan a la velocidad del viento. El avance de la ciencia nos sorprende cada vez más. En esta guerra contra Irán, se vanaglorian quienes matan a “un científico” y lo celebran como trofeo de guerra.
Dicho lo anterior, partiendo de una realidad pluridimensional, enfrentamos y vivimos el vértigo de esta guerra en Medio Oriente. Cada gobierno, para bien o para mal, sabe dónde le aprieta el zapato y aplica las políticas pertinentes. Recién despegamos del primer cuarto del milenio. El clima democrático es fundamental para llegar al resplandeciente y amado Chile desarrollado. No ha sido nada de fácil tener un Chile que tiene controlada su inflación, de ver cómo las empresas se han desarrollado sin frenar sus grandes utilidades, implementando estrategias competitivas, abriendo nuevas oportunidades de inversión, sin que ello signifique desechar su responsabilidad social.
La guerra contra Irán, más allá de sus resultados finales, seguirá teniendo consecuencias. Nuestra fértil patria no puede ser arrollada por ideologías del pasado, del mundo unipolar, del dolor y la muerte. Conservar todo lo bueno, impulsar más justicia y poner fin a la corrupción. Hay que aprender de los errores del pasado. Que el fulgor de nuestra historia sea a imagen y semejanza de nuestros verdaderos intereses nacionales, por los cuales entregaron sus vidas nuestros padres de la patria.
Necesitamos que esta Semana Santa culmine con una profunda reflexión. No nos arrastremos a un falso dios, como Donald Trump. Sus políticas han sido tóxicas y anticristianas. Jesús el Cristo nos mostró con el ejemplo la doctrina del Evangelio en el Nuevo Testamento. Murió en la cruz por los pecados del mundo y resucitó al tercer día glorificado. Entonces renace la esperanza, la fe en la vida eterna. ¿Escucha Dios nuestras oraciones? Bueno, la respuesta a esta pregunta dependerá, en particular, de cada persona. Yo les doy testimonio, desde lo más íntimo de mi corazón, que sí. Por tal razón, sin ser un hombre de éxito consagrado, sostengo las bienaventuranzas del amor al prójimo y la diadema santa de sus escrituras.
Esto del amor al prójimo y de poner la otra mejilla da tema para escribir cientos y miles de páginas. Hay ciertas cosas que ameritan una pausa literaria. En el andar social creo haber lidiado con más de 4.500 vidas que han tenido todo tipo de problemas. Resulta complicado contar estas experiencias. No son cuentos fruto de la imaginación: vivencias con alegrías, felicidad, sonrisas, tristezas, soledad, abulia, sueños y sufrimientos. En algún sentido de importancia fundamental, el amor es superior en honra buena, dones y talentos. Recomiendo leer en la Biblia, San Juan, capítulo 15. Vienen a mi memoria los versículos 13/14: “Nadie tiene mayor amor que este: que uno ponga su vida por sus amigos”. “Vosotros sois mis amigos…”
El mundo que vivimos necesita más que nunca aferrarse a la fe. La paz y el amor son valores eternos de nuestra humanidad, son pilares de una auténtica cultura religiosa. No se trata de ser ultraconservadores y/o progresistas, endiosados para estar más a la altura del pensamiento de la filosofía del lucro y el amor al dinero. No mentir, obrar con la verdad debiera ser la guía maestra de nuestras conductas diarias. Cargar la cruz del sacrificio con dignidad y valentía.
Tengo a mi haber la enorme satisfacción de entregar mi plato de comida a otros seres humanos que lo necesitaban. Siempre tengo presente a las personas que, teniendo capitales importantes, se preocupan de su prójimo; lo hacen en forma anónima, sin buscar aplausos ni interés alguno, solamente los mueve el corazón solidario. En abierto contraste, hay otros, incluso de clase media baja, que actuando como los fariseos piden más nacionalismo nazi, negando la sal y el agua al caminante errante o inmigrante. Nada: son los antónimos de nuestra cultura cristiana. ¿Sinceramente, estoy en lo correcto?
Hace años, en mi exilio, aprendí de los SUD una maravillosa lección que hoy comparto con las personas que leen esta columna: “Iré y haré lo que el Señor ha mandado, porque sé que Él nunca da mandamientos a los hijos de los hombres sin prepararles la vía para que puedan cumplir lo que les ha mandado”. Como ustedes saben, en mi vida de vasta trayectoria social me enfrenté, cual discípulo solitario, a la adversidad de las autoridades de la época política; avanzamos, sacando adelante el progreso de nuestro sector laboral y de nuestra Zona Franca. Bien, ya descorrí un velo de mi vida. Ahora, para ser honesto, quiero conocer, amigos/as, el suyo. ¿Estamos de acuerdo?
Para poner término a esta Semana Santa, hoy es día de júbilo y de resurrección, encuentro de amistades y familias, de cantos y prédicas. Muchas veces, en la soledad y el silencio, existe el brillo de la compasión y la misericordia. Un corazón digno es una vida ejemplar… Gracias.













