En pocos días la película francesa “Madame Claude” fue una de las más vista en Netflix, que cuenta la historia Fernández Grudet, quien llegó reclutar cientos de jóvenes para trabajar como prostitutas en una Francia setentera.
Grudet fue una empresaria temida en el mundo de los negocios y el crimen organizado, hasta que Sidonie, una de sus 500 chicas se rebela poniendo en peligro su imperio. La historia fue llevada al cine en 1977 por el francés Just Jaeckin.
¿Quién fue?
Fernande Grudet nació en Angers (Francia), dentro de una familia modesta. Dijo ser deportada durante la Segunda Guerra Mundial, algo dudoso de su biografía como otros tantos asuntos de sus primeros años, como se descubrió en 2010 durante un reportaje televisivo.
Lo que sí se sabe es que llegó a París y montó en el 32 rue de Boulainvilliers, el hotel parisino que albergaba su establecimiento, la mayor red de prostitución de lujo en los 60 y 70.
Llegó a coordinar más de 500 chicas —y varias decenas de hombres— a las que enseñaba una serie de requisitos imprescindibles para poder trabajar para ella. Uno de los requisitos era la discreción.
Nunca reveló el nombre de sus clientes franceses, no así con los extranjeros (citó al presidente John Kennedy, al actor Marlon Brandon, al empresario italiano Gianni Agnelli y al sha de Persia).













