Hugo Ekitike lleva 17 goles y 6 asistencias en todos los torneos en su temporada de debut con Liverpool. Es el máximo goleador del equipo. Una adaptación rápida, limpia y sin concesiones para un jugador que llegó con el peso de 95 millones de euros sobre los hombros y con una historia reciente que no invitaba precisamente al optimismo.
Porque antes de convertirse en referencia del Liverpool, Ekitike fue ignorado, apartado y casi expulsado del fútbol de alto nivel por el propio PSG, el club en el que soñaba triunfar con veinte años. Ahora el destino le devuelve esa deuda: en los cuartos de final de la Champions League, el francés se medirá precisamente a su exclub.
El sueño que se convirtió en pesadilla en París
La historia empieza en el verano de 2022. Ekitike era uno de los atacantes jóvenes más prometedores de la Ligue 1 tras su temporada en Reims. Newcastle lo quería, y tenía todo acordado: 36 millones de euros más 10 en variables. El jugador y el club habían dado el visto bueno. Pero entonces apareció el PSG.
Para un chaval de veinte años, la elección era obvia. ¿Newcastle o PSG? Ekitike bloqueó el traspaso y se marchó cedido a París. Sabía perfectamente que llegaba a un equipo con Mbappé, Messi y Neymar en el ataque. Lo sabía y no le importó. Confiaba en que tendría oportunidades.
No las tuvo. En su primera temporada marcó cuatro goles. Para que sirva de referencia: el lateral Achraf Hakimi anotó cinco ese mismo año, y Carlos Soler llegó a seis. La jerarquía era inamovible. Neymar terminó con 18 goles, Messi con 21, Mbappé con 38. Ekitike ni siquiera era la cuarta opción real.
El verano siguiente, el PSG ejerció la opción de compra obligatoria por 28,5 millones. Messi y Neymar ya se habían marchado. Parecía que por fin se abría una ventana. No fue así. El club intentó traspasarle a Eintracht Frankfurt de inmediato; el jugador prefería la Premier League. West Ham y Crystal Palace ofrecieron cesiones. El PSG quería venta definitiva. El impasse dejó a Ekitike atrapado en París sin sitio.
Lo que vino después fue, directamente, una humillación. Los que siguen la Champions en plataformas como mostbet casino habrán visto el nombre de Ekitike con Liverpool esta temporada, pero pocas veces se recuerda lo cerca que estuvo de desaparecer: el PSG le excluyó de la lista de la Champions League y le dejó sin minutos. En toda la primera mitad de temporada, bajo las órdenes de Luis Enrique, jugó apenas ocho minutos en un partido ante Lorient. Después del tercer turno de liga, ni siquiera entraba en las convocatorias.

Frankfurt como segundo nacimiento
En el mercado de invierno, Eintracht Frankfurt volvió a llamar. Esta vez Ekitike dijo que sí. Primero fue una cesión, luego la compra definitiva. Y en Alemania ocurrió algo que en París nunca había tenido ocasión de ocurrir: le dejaron jugar.
Los números en Bundesliga hablan solos. En 64 partidos con el equipo alemán, Ekitike anotó 26 goles y dio 14 asistencias. Su sociedad con Omar Marmoush se convirtió en una de las más temidas del campeonato. Frankfurt sabe trabajar con delanteros jóvenes, darles responsabilidad y estructura. Ekitike lo notó desde el primer día.
En año y medio, pasó de ser un jugador sin convocatoria en la Ligue 1 a ser el activo más cotizado del mercado de verano. Liverpool pagó 95 millones de euros por él. El traspaso más caro del período estival. Un recorrido difícil de imaginar desde aquellos ocho minutos ante Lorient.
Lo que Ekitike piensa de su etapa en el PSG
Antes del duelo de Champions entre Liverpool y PSG, los periodistas le preguntaron a Luis Enrique por su exjugador. El técnico respondió con cautela, reconociendo la evolución del delantero sin entrar en detalles incómodos: señaló que entonces era muy joven y que desde aquel momento había mejorado notablemente.
Ekitike, por su parte, ha hablado con más detalle. En declaraciones a TNT Sports recordó con gratitud los entrenamientos junto a Messi, aunque reconoció la dificultad del momento:
- Nunca llegó a sentirse cómodo compitiendo por un puesto con jugadores de ese nivel.
- Admitió que su etapa en París no fue la mejor, pero la considera necesaria para su formación.
- Afirmó haber aprendido más de lo que parece de convivir con los mejores del mundo.
Pero también dejó caer una crítica velada, medida, sin agresividad: en el PSG nadie se sentó a hablar con él. Ni antes de los partidos, ni durante, ni después. No hubo orientación ni feedback. Solo silencio y ausencia de la convocatoria. Ekitike lo resumió con claridad: él podría haber dado más, pero el club también podría haberle ayudado a darlo.
De esa experiencia extrajo una palabra que repite constantemente cuando habla de su carrera: resiliencia. Se comparó con Karim Benzema, un jugador al que el Real Madrid relegó durante años antes de reconocerle como el mejor. Benzema acabó ganando el Balón de Oro. Ekitike no esconde que ese es su horizonte: no quiere ser un jugador normal. Quiere ser el mejor del mundo. Lo dice sin rodeos, con la convicción de alguien que ya ha sobrevivido a lo suficiente como para creérselo.

El reencuentro en Champions como cierre de ciclo
Hay algo cinematográfico en el emparejamiento de cuartos de final. Liverpool contra PSG. Ekitike contra el club que le borró del mapa. El actual campeón de Europa contra el equipo que en su momento no quiso darle ni ocho minutos de juego cuando la situación era favorable.
El francés ha dicho que guarda sentimientos positivos hacia el PSG. Que no hay rencor. Pero también ha prometido, desde que salió de París, demostrar que el traspaso no fue un error y que tiene talento para el más alto nivel.
Con 17 goles en la temporada, con la confianza de un club como Liverpool y con un partido de Champions ante su exequipo por delante, Ekitike tiene todos los elementos para cerrar ese capítulo de la mejor manera posible. Lo que parecía el final prematuro de una carrera resultó ser solo el primer capítulo de algo más grande.













