NELSON MONDACA I. (Imagen D. Troncoso)

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La presente columna, la escribo antes de conocerse los resultados de esta segunda vuelta presidencial. De tal modo, los chilenos y chilenas, ayer domingo, fuimos a ejercer nuestro deber cívico, elegir al próximo Presidente de Chile. Los deseos que nadie mayor de edad y estuviera habilitado para sufragar concurriera a su lugar de votación, en mi opinión aventurada, tuvo mayor éxito que la primera vuelta. .
Reflexión. Ir a votar es cumplir con un deber ciudadano. Cierto, como el voto es voluntario, entonces, más de alguien en forma cómoda evita cumplir con esta responsabilidad. Justificaciones para no hacerlo creo que no faltan. Sin embargo, más allá de estas razones, están las grandes verdades que nos permiten construir un país más justo, humano y solidario. Por lo que “r a votar” se torna en asunto clave y vital para cualquier ciudadano/na chileno.
Un punto a considerar. El voto es voluntario y puede serlo con mayor fuerza, si tenemos a bien ejercer este derecho constitucional. Sí nos restamos de esta responsabilidad, entonces, se abren las puertas para que se imponga por ley, como algo “obligatorio”. Un claro retroceso hacia nuestro libre albedrío.
Claro, que antes de llegar nuevamente a este cambio radical del “voto obligatorio”, se pueden implementar en el “voto voluntario” otras medidas que incentiven la participación ciudadana en los actos electorales. Ideas legales como tendrán que “mostrar que fueron a votar” quienes saquen y/o renueven sus Licencias de Conducir”. Eso sí, se requiere que el Servel, disponga de una página en su correo electrónico que acredite el mencionado acto cívico. Algo muy similar con lo que sucede con el proceso de vacunación de la dosis contra el coronavirus-19.
La mejor forma de legitimización de un Gobierno, es precisamente, que una mayoría del electorado ejerza su derecho a voto. Lo mismo ocurre para la elección de otras autoridades. De lo contrario, los problemas comenzarán antes de que asuman cargos públicos. Lo cual, no es bueno para el buen desempeño de la democracia.
Dicho lo anterior, repasemos brevemente la situación económica de Chile. El Banco Central de Chile, en su última “alza de interés” del 1,75% llegó al 4%. Definitivamente aplica una política monetaria, según ellos para estabilizar nuestra economía. Estos gurús que ganan millones de pesos mensuales, se miran el ombligo, porque sus políticas las dicta la FED desde U.S.A. Pues, ellos saben quién se beneficia y quién pierde con el alza del petróleo y del dólar. Bajo estas condiciones ¿Quién se atreve a contraer una deuda y crédito a mediano y largo plazo? Es decir, las Pymes y medianas empresas están jodidas. Entonces, pensando en voz alta ¿Cómo va a crecer nuestra economía?
Según sus proyecciones el año 2022 y el 23, serán de muy bajo crecimiento. En pocas palabras, el nuevo Presidente de Chile, tendrá un país en el suelo.
Los gurús del Bco. Central, siempre respaldados por políticos pro neoliberales y grandes empresarios embobados por el capitalismo salvaje, no son capaces, según mi criterio laboral, de cuestionar tales proyecciones, tomando como base el período antes pandémico y antes del estallido social. Donde Chile venía con cifras terriblemente malas, teníamos y vivíamos una crisis muy profunda. ¿En este examen jugó o no un rol importante el Baco Central?
Nada hacen para frenar la fuga de millones de dólares al extranjero. Algunos profesores de economía, estiman que se han retirado del país, más 50 mil millones de dólares. Esto es muy grave. Porque, como podemos ver Chile genera riqueza y la plata está. En consecuencia, pregunto ¿Dónde están los llamados del Bco. Central y/o del Ministerio de Hacienda? Por crear una clase empresarial que invierta en las Regiones y el país, cumpliendo el triple propósito de crear valor económico, social y ambiental. Nada, se quedaron en el pasado del siglo XX y de la guerra fría. No hay portafolios que favorezcan a nuestra sociedad. Solamente están aplicando las viejas teorías económicas que han reinado por de un siglo en nuestro país.
Algunos de los puntos expuestos, requieren un esfuerzo considerable en el plano político, en la cultura administrativa del país y aplicación de las ciencias económicas. Por todo esto, nuestro próximo Presidente tiene una muy dura tarea. Después de los resultados, por mi parte, más que celebrar, tengo una extensa jornada laboral que terminar. No pienso, perder tiempo valioso dejando tareas pendientes. Es decir, manos a la obra y a continuar trabajando.
Volviendo al momento electoral. Hasta ahora no tengo las estadísticas del Servel, de la participación de los jóvenes en esta elección. De verdad, en sus manos depende mucho lo que será el futuro de Chile. . Tengo mucha confianza en nuestra juventud y de enfrentar los desafíos por una patria más digna para todos/as. ¡Viva Chile!
Las últimas palabras sean para conmemorar un año más la Huelga de los Obreros del Salitre del 21 de Diciembre de 1907, “La Matanza de la Escuela Santa María de Iquique”. Porque, mañana martes 21 se cumplen 114 años de esta tragedia. Un sentido homenaje a todos los caídos por las balas y que lucharon por sus derechos laborales. Hago extensivo este reconocimiento al pueblo descendiente de nuestra pampa salitrera y al mundo social que atesora viva esta memoria.
No se puede pasar por alto estas efemérides. Hay muchos historiadores de gran prestigio nacional; escritores, periodistas, poetas; en general del arte y la cultura, que han publicado sus obras. Para que decir del mundo de la música. Hombres y mujeres de distintas profesiones, han dedicado tiempo valioso por rescatar la trascendencia y memoria del aquel 21 de Diciembre.
Aquí en Iquique, me detengo, mención honrosa para: don Sergio González M., Iván Vera P., Mario Zolezzi V., Luis Advis V., Fernando Marttel C., Senén Durán G., Mario Portilla C., Hugo Barraza J., por último, Pedro Bravo E. De antemano pido mil disculpas a quienes no he mencionado. Mi frágil memoria está sujeta a cometer errores. Gracias, por su comprensión.













