Si es realizada de forma excesiva, la intención de compra de los consumidores puede caer en un 16%, establece el estudio “It’s All in the Delivery”.
Un estudio reciente ha advertido a las empresas que deben trabajar con socios capaces de controlar la frecuencia de los anuncios, ya que la publicidad repetitiva en las plataformas de transmisión puede dañar la reputación de una marca.
La sobreexposición a las mismas campañas publicitarias fue descrita como “molesta” y “disruptiva” por los participantes en un nuevo estudio conjunto, realizado por Magna y Nexxen.
Los investigadores identificaron una caída del 16% en la intención de compra entre aquellos que habían visto el mismo anuncio seis veces o más.
Es importante para los especialistas en marketing asegurarse de comprar espacio publicitario en plataformas con tecnología efectiva para administrar la frecuencia.
Al no hacerlo, corren el riesgo de sobreexponer los servicios y productos que desean promocionar, lo que se ha identificado como tener un impacto negativo en los clientes potenciales.
Daño en la reputación empresarial
No solo la gestión inadecuada de la frecuencia resulta en una disminución de la intención de compra, sino que también puede dañar la reputación de una marca.
Aunque los participantes que vieron el mismo anuncio seis veces informaron un 92% de recordación posterior, lo que demuestra una conciencia de marca increíblemente fuerte, hubo hallazgos negativos vinculados al aumento de la frecuencia.
El 48% de los participantes encontró el anuncio “molesto”, el 33% informó que el anuncio “interrumpió” su experiencia de visualización, el 83% estaba convencido de que la repetición era intencional, el 68% culpó a la marca por la repetición y el 44% culpó al servicio de transmisión.
El estudio It’s All in the Delivery analizó las opiniones de 1.246 participantes, quienes estuvieron expuestos a una variedad de frecuencias del mismo anuncio durante un período de visualización de una hora. Algunos estuvieron expuestos al mismo anuncio seis veces, mientras que otros solo una vez.
El caso de la publicidad online
La publicidad excesiva en internet también puede tener efectos negativos tanto para las marcas como para los usuarios, según indica Agencia ROI, especialista en posicionamiento online de marcas. Hay tres desventajas principales: Pérdida de atención, pérdida de confianza y pérdida de eficacia.
La publicidad excesiva puede distraer al usuario de su objetivo principal, que es consumir el contenido que le interesa, lo que puede provocar que el usuario abandone la página web. También puede generar desconfianza y descontento en el usuario, afectando negativamente a la reputación y la imagen de la marca.
Además, puede causar el efecto contrario al deseado, es decir, que el usuario ignore o rechace los anuncios por cansancio o hartazgo.
En este sentido, los especialistas de ROI establecen que en muchos casos una buena alternativa para las empresas es invertir en SEO (Search Engine Optimization), conjunto de técnicas digitales que permiten el buen posicionamiento de un sitio web.
A diferencia del posicionamiento pagado (SEM), el SEO permite a las marcas obtener los primeros lugares en los resultados de búsqueda de Google, según las palabras clave que ellas decidan.
Gracias al posicionamiento orgánico (no pagado), las empresas pueden asegurar un buen alcance de su marca, sin la necesidad de tener que recurrir a molestas publicidades online.













