Cerca de la una de la mañana de este martes 23 de julio, a través de la cuenta de Instagram de la artista, se informó que “Cecilia falleció esta noche rodeada de sus seres queridos”.
“Gracias por todo el amor enviado durante estos días. Nuestra tristeza es máxima. Ya daremos más información con respecto a su despedida”, agregaba la información en redes sociales.
JCN
Con Cecilia “La Incomparable” se va un ícono de la música popular chilena, que le imprimió un sello especial a su carrera en un país conservador y rancio que no miró con buenos ojos su desplante y estilo.

Intérprete de grandes canciones durante la Nueva Ola, donde “Baño de Mar a medianoche” es la más conocida, con esa introducción recitada, donde la voz de la Incomparable coloca expectación y pasión: “Noooocheee, plaaaya, brisaaa, peeenaa… Las olas al chocar parecen murmurar la canción que nunca calla…”.
En el imaginario colectivo está el baile de la incomparable que acompañaba su canto del Baño de Mar, con tacones cercanos y traje plateado que daba brillo a su talento en un estudio de TV que aplaudía a la figura de la Nueva Ola.
BESO DE TAQUITO
Cecilia y su famoso “beso de taquito” molestaba a la sociedad cartuchona de los años sesenta. En una entrevista le preguntan a la Incomparable por esa transgresión, mal vista en una mujer.
“Hiciste muchas cosas que nunca se habían hecho”, le consultan en la revista digital somosruidosas.com y ella responde: “Sí claro, el beso de taquito…”.
-Cuando fuiste al Festival de la Canción de Viña del Mar en 1965, por ejemplo, te dijeron que no hicieras ese gesto.
–Yo dije: ¿¡Por qué!? Fue un gesto de nervios. No hallaba qué hacer, porque el público me pedía que volviera. Salí a cantar sólo con guitarra, porque tenía que cantar los temas que estaban pegando eran ‘Baño de Mar’, Aleluya, en ese entonces, y después ‘Como Una Ola’, el tema que gané.
INCOMPARABLE
En esa época director artístico del sello Odeón, Rubén Nouzeilles la bautizó como “La Incomparable”, apodo que la acompañó durante toda su vida artística.
A fines de los años 60 el boom de la Nueva Ola era casi historia y nuevas tendencias en la música popular habían surgido en el mundo y, claro, también en Chile.
En 1970 graba para el sello CBS un trabajo poco conocido, donde hace una versión de “Hace frío ya”, original de la cantante italiana Nada Malamina. Cecilia y su especial voz la impone en las radios de esos años castellanizada como “Si tú me dejas”.
Sin ser militante la cantante, nacida en Tome el 21 de octubre de 1943, no encaja en la música pop elitista que nace gracias a la naciente televisión, que discrimina a quién es diferente y Cecilia lo es, es diferente e incomparable.
Llega el Golpe Militar y la bohemia cierra locales, esos puntos donde Cecilia transitaba con sus canciones para entregar su canto y ganarse la vida. La artista no la pasa bien durante la dictadura y su imagen se pierde en el anonimato como un lejano recuerdo.
HIPOLITO
En 1984, el director teatral Vicente Ruiz musicaliza su obra “Hipólito” con canciones de Cecilia. Desde ese momento el nombre de la tomesina es valorado por las nuevas generaciones y sus canciones resurgen como himno a las minorías, a los que se esconden en amores “prohibidos” para esos años.
El escritor y cronista Pedro Lemebel (1952-2015) escribe sobre Cecilia que fue “la única cantante que arrastraba multitudes de fans embrujadas por el imán terso de su garganta”.
SERIE
Hace pocas semanas se anunció que en septiembre TVN exhibirá la serie “Bravura plateada” con la vida de Cecilia y dirigida por Vanessa Miller. Mon Laferte puso la voz para “Jauría de mujeres”. Dará vida a personaje de La Incomparable la actriz Amaya Forch.
Por ahora nos quedamos con las canciones de Cecilia: “Como una ola”, “Dilo calladito”, “Tango de las rosas» «Aleluya», entre otras.













