Un ciudadano boliviano de 23 años, identificado con las iniciales W.M.C., falleció en el interior de un calabozo de la subcomisaría de Colchane. El trágico suceso ocurrió mientras el joven permanecía detenido.
Según informes, el migrante boliviano había sido arrestado por supuestamente operar como «coyote» en la frontera. Cerca de las 02:00 horas del martes 4 de junio, los funcionarios de Carabineros alertaron al equipo de salud municipal de Colchane sobre la emergencia. Al llegar al lugar, el equipo médico constató que el joven no tenía signos vitales y se encontraba solo dentro del calabozo.
La Fiscalía Regional de Tarapacá abrió una investigación para esclarecer las circunstancias de su muerte. La ministra del Interior, Carolina Tohá, afirmó que, independientemente de la acusación contra el joven, era responsabilidad del Estado garantizar su cuidado. Las pericias están a cargo de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI).













