La liberación del Alcalde Javier Jaramillo, a pesar de las graves acusaciones en su contra, es un hecho que genera indignación. El que pueda seguir siendo jefe de una de sus víctimas, quien aún trabaja en el Municipio, es incomprensible y vergonzoso. La sociedad debe exigir responsabilidad y justicia en casos como este.
Cabe señalar que una de las denunciantes trabaja en la municipalidad, por lo que el tribunal «señaló que se iba a oficiar a la municipalidad y que se debían tomar todos los resguardos para que no hubiese acercamientos ni encuentros entre el imputado y la víctima. Esa obligación pesa sobre el imputado”.
Jaramillo, fue formalizado por la jueza Evelyn Zelaya el en Tribunal Oral en lo Penal de Victoria. Al alcalde se le imputan delitos sexuales cometidos en contra de dos mujeres. Estos delitos tienen relación con el abuso sexual calificado y violación cometidos entre los años 2016 y 2019.













