El domingo 11 de julio de este año, seis diputados de La Libertad Avanza (Partido del presidente Milei): Beltrán Benedit, Guillermo Montenegro, Alida Ferreyra Ugalde, María Fernanda Araujo, Lourdes Arrieta y Rocío Bonacci, visitaron a genocidas de la última dictadura militar argentina (1976-1983) privados de su libertad en el penal de Ezeiza.
En una foto que se hizo pública, se ve a la comitiva de diputados libertarios muy felices junto a responsables de torturas, violaciones, asesinatos y desapariciones, como Alfredo Astíz*, Raúl Guglielminetti, Adolfo Donda, Antonio Pernías, Julio Cesar Arguello, Juan Manuel Cordero, Carlos Guillermo Suarez Mason (h), Gerardo Arraez, Honorio Carlos Martínez Ruiz, Marcelo Cinto Corteaux, Mario Marcote y Miguel Britos.
Pero esta visita es parte de un camino para enviar a los “viejitos octogenarios” a sus casas, donde el gobierno prepara dos proyectos. Uno para darle cárcel domiciliaria a los genocidas, ya que poseen más de 70 años.
Otro de los proyectos es el que busca colocar a los militares en las calles. Con la excusa del combate al narcotráfico, el gobierno de Milei piensa lavarle la cara a una institución repudiada desde la vuelta a la democracia y que nada tiene que hacer, participando en asuntos internos del país.
Parece que esta historia parece que tiene un símil en Chile













