El Servicio Electoral (Servel) rechazó veintidós candidaturas en la región de Tarapacá, incluyendo doce para consejeros regionales y diez para concejales. La mayoría de los rechazos se debieron a trámites notariales incompletos y a declaraciones juradas.
Algunas candidaturas fueron rechazadas porque los postulantes se declararon independientes sin haber renunciado previamente a sus partidos políticos. Otras pocas fueron rechazadas por no acreditar la finalización de la enseñanza media.
Finalmente, seis candidatos fueron rechazados por estar inscritos en el Registro Nacional de Deudores de Pensiones de Alimentos. Todos los candidatos rechazados tienen la posibilidad de apelar, excepto aquellos que son deudores de pensiones alimenticias.













