
Los restos de Francisco Bilbao Barquín (1823-1865) se encuentran en el Club Libertad, situado en Patricio Lynch 1266, donde se reúne la Logia Nº 23 de Iquique, institución que posee el nombre de este ensayista, reformador social y precursor del pensamientos liberal e integracionista. Este gran hombre fue el creador del término América Latina. Francisco Bilbao Barquín nació ,el 09 de enero de 1823, en Santiago de Chile. Fue hijo de Rafael Bilbao y de la argentina Mercedes Barquín. En su niñez acompañó a su padre, dirigente liberal, que emigró tras el triunfo conservador en 1829. Junto a su familia regresó a Chile en 1839, a la edad de 16 años. Realizó sus estudios en el Instituto Nacional . En 1844 la publicación de Sociabilidad Chilena generó un gran escándalo, y las cortes chilenas lo vieron como inmoral y blasfemo. Bilbao se trasladó a París, Francia, en donde entró en contacto con Lamennais, Michelet y con Edgar Quinet. destacados intelectuales liberales de Francia .
«El Evangelio Americano» de1864 y «La América en peligro» de 1862, son las dos grandes obras escritas por Bilbao, pensador de enfoque continental. En ellas condena, entre otras cosas, las agresiones a México realizadas por Estados Unidos en 1847, y la perpetrada por Francia en 1862 a la nación azteca.
Bilbao insiste en sus obras en la idea de Francisco de Miranda y Simón Bolívar para crear una Confederación de las Repúblicas que han surgido al independizarse de España.
Perseguido y condenado a vivir en el exilio, es recordado en varias partes del mundo por su incansable lucha por la integración de América Latina.
En 1856 en su obra: «Movimiento Social de los Pueblos de la América Meridional e Iniciativa de la América», propone la creación de un Congreso Federal de las Repúblicas.
«Permitid que insista. Tenemos que desarrollar la independencia, conservar las fronteras naturales y morales de nuestra patria, tenemos que perpetuar nuestra raza americana y latina; desarrollar la república, desvanecer las pequeñeces nacionales para elevar la gran nación americana, la Confederación del Sur», afirmaba Bilbao.
«Propongo la formación de un Congreso Americano», sostuvo. Ese congreso, prosigue Bilbao, «símbolo de la unión y de la iniciación, se ocupará especialmente de los puntos siguientes, que procurará convertir en leyes particulares de cada Estado».
Entre los puntos anteriores, el ensayista propone:
1.- La ciudadanía universal. Todo republicano puede ser considerado como ciudadano en cualquier república que habite.
2.- Presentar un proyecto de código internacional, un pacto de alianza federal y comercial.
3.- La abolición de las aduanas interamericanas.
4.- Idéntico sistema de pesos y medidas.
5.- La creación de un tribunal internacional, o constituirse el mismo congreso en tribunal, de modo que no pueda haber guerra entre nosotros, sin haber antes sometido la cuestión al congreso y esperado su fallo, a menos en el caso de ataque violento.
6.- La creación de una universidad americana, en donde se reunirá todo lo relativo a la historia del continente, al conocimiento de sus razas, lenguas americanas, etcétera. Así pensaba Francisco Bilbao Barquín, gran demócrata, americanista y revolucionario. Participó en la insurrección de los liberales en el Perú -1854-, liderada por el Mariscal Ramón Castilla y Marquesado, nacido en el pueblo de San Lorenzo de Tarapacá, quien luchó junto a los generales José de San Martín y Simón Bolívar por la emancipación de América. El corazón de Francisco Bilbao Barquín se detuvo a los 42 años de edad, el 19 de febrero de 1865, en Buenos Aires, Argentina, donde vivía exiliado. Luego de permanecer 133 años, en una tumba familiar en Argentina del barrio de la Recoleta, su cadáver fue repatriado a Chile, el 27 de agosto de 1998, y se trasladó a Iquique, ciudad que recibe con orgullo a ese gran luchador y pensador de nuestra América. Su tumba, cuando estaba en Argentina, se identificó, porque estaba envuelta con la bandera chilena. Antes de morir pidió que lo enterraran con el emblema de su patria. Fue una figura importante en la historia de Chile y América , y su legado sigue siendo relevante en la actualidad.













