El 26 de febrero de 2015, un trágico incendio devastó el edificio de la exAduana de Iquique, un monumento histórico declarado por el Consejo de Monumentos Nacionales en 1971. Este edificio, construido en 1871, ha sido testigo de numerosos eventos históricos y es un símbolo del esplendor de la economía del salitre en la región.
Las causas del incendio aún no están completamente claras, pero se investigaron todas las posibles causas, incluyendo fallas eléctricas y actos de vandalismo. El siniestro dejó secuelas significativas en el sentimiento de los iquiqueños, ya que la exAduana es uno de los principales monumentos nacionales de Tarapacá.
A lo largo de estos diez años, la restauración del edificio ha enfrentado múltiples desafíos. La demora en el inicio de las obras ha sido motivo de preocupación y críticas por parte de parlamentarios y autoridades locales. Sin embargo, recientemente se han dado pasos importantes hacia su recuperación. La etapa de diseño de la restauración ha sido completada y se espera que la licitación para las obras se realice en los próximos meses.
El proyecto de restauración incluye la conservación de la volumetría y materialidad del monumento, el refuerzo estructural del patio central, la recuperación del torreón central y la restitución de elementos dañados por el incendio. Además, se contempla la construcción de un ascensor y pasarelas para mejorar la accesibilidad del edificio.
La exAduana de Iquique es más que un edificio; es un símbolo de la historia y la identidad de la región. Su recuperación no solo preservará un patrimonio invaluable, sino que también revitalizará el casco antiguo de la ciudad, devolviendo a los iquiqueños un espacio cargado de memoria y significado.













