Juan Pablo López se subió al escenario de la Quinta Vergara y dejó a todos con dolor de mandíbula de tanto reír. Con su humor irónico y observaciones sobre la vida cotidiana, López se ganó al «Monstruo» y se llevó no una, sino dos Gaviotas: la de Plata y la de Oro.
El comediante estuvo en el escenario por más de una hora, tiempo suficiente para que el público coreara sus chistes y pidiera más. Desde el clásico «tarro con monedas» hasta sus anécdotas de la vida diaria, López demostró por qué es uno de los favoritos del festival.
La rutina más aplaudida de la noche fue, sin duda, su chiste sobre la intolerancia mientras manejaba su auto. Con un remate inesperado, logró arrancar carcajadas y aplausos del público.
Al final de su presentación, el público no dejó de ovacionarlo, y el comediante se despidió con una gran sonrisa y las dos Gaviotas en mano. ¡Una noche para recordar en Viña del Mar!













