Este jueves, el Tribunal Constitucional (TC) destituyó a la senadora socialista Isabel Allende, hija del expresidente Salvador Allende, tras la polémica por la fallida venta de la casa de su padre. La propiedad, ubicada en Providencia, estaba destinada a convertirse en un museo, pero el contrato con el Estado nunca se concretó debido a que la senadora y su sobrina, Maya Fernández, eran herederas del inmueble, lo que vulneraba el artículo 60 de la Constitución. Este artículo prohíbe a los parlamentarios suscribir contratos con el Estado mientras ejercen sus funciones.
La decisión del TC, respaldada por 8 de sus 10 miembros, marca el fin de una carrera parlamentaria de más de 30 años para Isabel Allende, quien había sido diputada y senadora desde 1994. Es la primera vez que el Tribunal Constitucional destituye a un senador en Chile, lo que ha generado un terremoto político.
Reacciones
Desde el Partido Socialista, la presidenta Paulina Vodanovic expresó su preocupación por el impacto de esta decisión y anunció una reunión para analizar el fallo. “Es un golpe duro para nuestro partido y para la historia parlamentaria de Isabel Allende”, señaló. Por otro lado, Arturo Squella, presidente del Partido Republicano, valoró la resolución del TC, destacando que se trataba de una medida necesaria para garantizar el cumplimiento de la Constitución.
En el Congreso, las opiniones están divididas. Mientras algunos parlamentarios oficialistas lamentan la destitución de una figura histórica, la oposición celebra lo que consideran un triunfo de la transparencia y el respeto a las normas.













